Fue asesinado al regresar de homenaje a Chávez

Foto: Archivo

Alvis José Prieto Ávila, de 22 años de edad, fue uno de los miles de seguidores del presidente fallecido Hugo Chávez que asistieron a los actos fúnebres en el oeste de la ciudad el viernes y fue una de las 225 personas que murieron debido a la violencia durante la primera quincena de marzo.

Ese día a las 7:00 pm, Prieto Ávila se disponía a regresar a su casa en Coche junto a varios amigos, pero el grupo decidió primero pasar por Pinto Salinas para comprar comida. Cuando llegaron al boulevard del Bloque 1, unos hombres dispararon contra el grupo y el joven recibió varios impactos de bala.

Sus familiares recibieron la llamada de un vecino y acudieron al lugar. Aseguraron que los delincuentes le habían robado la moto en la que se trasladaba la víctima.

Trabajaba como obrero y dejó huérfana a una niña de un año de edad.

Enfrentamiento en El Valle

Deiker Franco Briceño, de 19 años de edad, quedó atrapado en medio de un enfrentamiento entre bandas rivales en la calle 8 de los Jardines de El Valle.

El viernes había ido a comer con su hermano y su madre. A las 11:00 pm, cuando regresaban a la casa en la calle 7 de la zona hubo un tiroteo. Los parientes que lo acompañaban lograron escapar de la línea de fuego, pero Franco Briceño no pudo resguardarse.

Una vecina avisó a Emily Guerrero, esposa de Franco Briceño, que el hombre se encontraba herido en las escaleras. Ella llegó al sitio y con ayuda de su hermana lo cargó hasta la avenida Intercomunal de El Valle para conseguir un vehículo que lo llevara al hospital Periférico Coche. Falleció en el centro médico 15 minutos después de haber ingresado.

“No es posible que nos maten a los jóvenes. Ellos no son nadie para matar a la gente”, dijo Guerrero. Señaló que este es el primer caso de homicidio que se registra en la zona. Sin embargo dijo que el lugar se ha vuelto peligroso por la disputa territorial de dos bandas que operan en el sector.

El cuerpo de Franco Briceño fue ingresado a la medicatura forense el sábado en la mañana junto a otros 12 cadáveres y le asignaron el número 222.

Trabajaba en el mercado popular de Coche.

Más información en El Nacional.