La calma vuelve a Los Próceres

(Foto Archivo)

El paseo Los Próceres recupera poco a poco su rostro. Desde ayer, el tránsito vehicular fue nuevamente abierto en ambos sentidos: hacia la derecha, desde el puente que comunica el terminal de La Bandera hacia el monumento de Los Monolitos, donde todavía conos naranjas bloquean el acceso vehicular; y, hacia la izquierda, hasta el paseo Los Símbolos.

A diferencia de los últimos días diez, cuando la larga avenida Los Próceres y las urbanizaciones aledañas estuvieron congestionadas, debido a la gran movilización de personas que peregrinó hacia la Academia Militar para despedir personalmente a Hugo Chávez; ayer no quedaban seguidores apostados en la grama, así como tampoco se vieron militantes en actitud de vigilia.

El silencio, la brisa suave, las hojas amarillas amontonadas en las raíces de los árboles, y cientos de botellitas plásticas de agua mineral vacías, desechadas sobre los márgenes del paseo; daban muestra de un jolgorio concluido, de una fiesta terminada.

Nada de música, joropo, ni pañoletas rojas. Tampoco comercio informal. Los buhoneros se tomaron la jornada libre. No había ni un solo tarantín, de los que durante todos estos días poblaron el puente que enlaza con La Bandera. Ni siquiera las franelas con los ojos de Chávez se veían. Nada de tapices, banderas, sombreros, helados, algodones de azúcar, empanadas o tequeños. Ayer solo quedaban desechos sólidos sobre las aceras.
Deportistas retoman sus espacios habituales.

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