Matan a joven de un disparo en la cara

(foto cortesía elimpulso.com)

A las 7:10 de la noche del lunes un joven llegó corriendo hasta la calle Maximino Parra, del sector La Victoria de Carorita Abajo, al norte de la ciudad, específicamente en la casa de José Gregorio Agüero, indicándole que por la zona se encontraban unos sujetos extraños y que habían escuchado detonaciones.

Agüero se alertó porque hacía poco que su hermano menor había salido de su vivienda en donde se encontraba jugando y viendo televisión. Él corrió hasta la casa que queda a dos cuadras y no lo encontró. Algunas personas le indicaron que entre dos a tres sujetos lo habían sacado de la casa a la fuerza y se lo llevaron. Los vecinos se sumaron a la búsqueda, que culminó en una quebrada a seis cuadras de su morada. Allí encontró a Josué Gregorio Agüero Gómez (19) tendido boca arriba con su cara ensangrentada.?Estaba sin camisa, solo llevaba puesto el blue jeans, chancletas blancas y los bolsillos del pantalón estaban vaciados.

El joven estaba sin vida: un disparo de escopeta lo mató. La víctima fue robada por sus asesinos, quienes lo despojaron de su teléfono celular y cartera con todas sus pertenencias. Hasta ahora los seres queridos no entienden qué fue lo que sucedió, porque según indicaron ”era un joven tranquilo”.

El fallecido era el menor de tres hermanos, estudiaba cuarto año de bachillerato, era el consentido de su madre, tanto así que ella le estaba haciendo una pieza en el terreno en el cual habitaban; en sus tiempos libres se iba con ella al centro y al Hospital Central, para vender café y tostón, relató su prima Gregoria Gómez.

Norma Agüero, tía del muchacho, espera que en esta ocasión se haga justicia porque hace nueve años en el barrio La Batalla, al oeste de la ciudad, fue asesinado José Gregorio Agüero (31), quien era su hermano y padre del hoy fallecido. El hecho se generó cuando dos encapuchados le dispararon desde un vehículo.?Dicho crimen quedó en manos de Dios, porque las autoridades nunca buscaron a los culpables.

Pide a los efectivos del Cicpc que investiguen el caso, porque le truncaron la vida a un joven que tenía muchos sueños y aspiraciones, él quería ser Ingeniero Petrolero.

Texto diario El Impulso