Artillería verbal retumba en el discurso de campaña

(Foto Afp)

Una de las técnicas más comunes de la publicidad es la repetición, y si de propaganda electoral se trata, es una de las más efectivas. Fijar en la memoria del electorado frases fáciles de recordar cargadas de un alto contenido ideológico, emocional y popular es vital en una campaña, más aún cuando se habla de una de apenas 10 días, publica La Verdad.

 Por José Gregorio Martínez – Juan Pablo Arocha / Caracas / [email protected]

Nicolás Maduro, presidente encargado y candidato a la Presidencia por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), tiene muy bien definido el objetivo en su discurso. La prioridad es mantener viva la imagen de Chávez y presentarse como su emisario terrenal. No vaciló en reconocer que nombraría al fallecido presidente las veces que fuera necesario. En efecto, en la mayoría de las frases que más repite está presente el “comandante”.

En segundo lugar, dedica espacio a su contendor Henrique Capriles con el fin de desacreditarlo desde todo punto de vista, en lo político-ideológico, en la descendencia socioeconómica y hasta en lo personal, lanzando insinuaciones sobre su preferencia sexual mientras aprovecha para enaltecer su visión sobre el núcleo familiar.

Curiosamente, el discurso de Nicolás Maduro delata que su propia imagen pasa a un tercer lugar cuando las únicas frases que se dedica a sí mismo tienen que ver con su origen como conductor de autobús y la promesa de atacar la inseguridad. La mayor parte de su discurso se le va entre alabar a Chávez y atacar a Capriles. El éxito o fracaso de esta estrategia se conocerá en la noche del próximo 14 de abril.

Verbo encendido

Henrique Capriles Radonski, candidato de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) no es hoy el mismo que en octubre pasado, se midió con el Presidente fallecido Hugo Chávez para llegar a Miraflores. Tiene el verbo más encendido. La diferencia en el discurso la observa el politólogo Omar Noria, profesor de la Universidad Simón Bolívar: “está dejando al descubierto los problemas sociales”.

A Nicolás Maduro, candidato del oficialismo lo tutea, a Hugo Chávez casi ni lo nombraba. “Es una diferencia con respecto a la elección anterior, aquella vez apenas aumentó la confrontación hacia los últimos días”. Es clara la situación para el politólogo, pues cree que la corta campaña lo obliga a agilizar la estrategia y darle mayor fuerza.

No cree Noria que se trate de una actitud ofensiva, pues defiende que su discurso esta dirigido específicamente a Maduro. “Hace un llamado a la unidad de los otros sectores, de la base que apoya al oficialismo”.

El candidato de la oposición está crecido. Tiene ya casi un año en campaña electoral y el discurso que maneja pretende dejar al descubierto las debilidades del candidato Maduro.

Hay diferencias. Hay carencia de propuestas del lado del candidato del Gobierno, mientras que la opción de la oposición muestra opciones a futuro, opciones que denotan cambios.

Capriles lo ha dicho: “Nicolás no tiene propuestas”. Le achaca la falta de liderazgo. “Los liderazgos no se heredan, los liderazgos se contruyen, se bregan”. No todo está dicho de cara al 14 de abril. Ese día se decide de qué color se pintará el futuro de Venezuela.