Obreros de CVG paralizan sus labores

(Foto Correo del Caroní)

Mientras el presidente de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), Rafael Gil Barrios, visitaba la fábrica de Tubos de Acero de Venezuela, los obreros de la corporación decidían paralizar sus labores por la negativa del titular a reunirse con el sindicato.

Después de varias semanas de espera por una audiencia, los trabajadores -cuyo salario es igual e inferior al tope mínimo decretado por el Gobierno- decretaron la huelga para presionar una reunión con Gil Barrios.

No son pocas las movilizaciones que ha emprendido el personal junto al Sindicato de Trabajadores de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG). El común denominador de todas las manifestaciones ha sido el desplante de quienes han presidido en los últimos años la corporación.

Así que, esta vez, el secretario general de SutraCVG, Marcos Aguinagalde, aseguró que la protesta será indefinida hasta que consigan las respuestas precisas a cada una de sus peticiones.

“No estamos pidiendo nada del otro mundo”, dijo. “Esperar a que la CVG tenga los recursos para cancelar las prestaciones antes de retirar al personal jubilable, por ejemplo, son propuestas que no requieren de recursos adicionales”, señaló Aguinagalde.

Reclamo legítimo
La conclusión de los trabajadores es que no hay voluntad política para atender al personal que ha dedicado hasta más de 30 años de su vida a laborar en CVG.

El secretario general pidió que no se les califique de guarimberos ni desestabilizados. Hizo énfasis en el respeto del sindicato a las posiciones de sus afiliados y el claro perfil laboral de la protesta.

En cambio, dijo el dirigente, “han sido ellos quienes han pateado la mesa” al no responder sobre las dotaciones e implementos de seguridad pendiente desde el de 2012 o discriminar en el pago de una compensación por el retraso en la discusión del contrato que, en el caso de CVG, tiene cuatro años en mora.

“Creen que los trabajadores todavía somos peones de finca, trabajadores de tercera (…) Creen que un trabajador que gana 300, 400 bolívares semanales puede vivir con eso. Eso no les alcanza”.

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