Rescatistas chinos realizan labores en medio de más de 2 mil réplicas

Rescatistas chinos realizan labores en medio de más de 2 mil réplicas

Foto: EFE

Los equipos de rescate llegados a la provincia china de Sichuan tras el terremoto que causó el sábado al menos 188 muertos y 25 desaparecidos trabajan hoy contrarreloj para localizar supervivientes, en medio de múltiples réplicas que dificultan sus tareas.

EFE

Según la Agencia de Terremotos de China, hasta las 16.00 horas locales de hoy (08.00 GMT), se habían registrado 2.360 réplicas, cuatro de ellas con una magnitud superior a los cinco grados.





A las réplicas se sumará la lluvia que se espera en los próximos dos días en el área, muy montañosa, donde se localizó el epicentro del terremoto, a sólo de 250 kilómetros de la misma falla geológica en la que hace cinco años se produjo el seísmo de Wenchuan, el peor de las últimas tres décadas en China, con casi 90.000 muertos.

Ello ha llevado al Observatorio Meteorológico Central a advertir de la posibilidad de corrimientos de tierra u otros desastres meteorológicos que pueden afectar a las operaciones de rescate y a la asistencia a los 1,72 millones de personas que se calcula que se han visto afectadas por el seísmo.

Tan sólo en la montañosa comarca de Baoxin, una de las más afectadas, se han registrado ya más de cuarenta corrimientos de tierra desde el sábado, según el Ministerio de Asuntos Civiles.

Hasta el momento, las autoridades han confirmado la existencia de 188 muertos y 25 desaparecidos a causa del seísmo, a los que hay que sumar cerca de 12.000 heridos, un millar de ellos en estado grave.

Más de 220.000 personas han sido evacuadas del área, donde han quedado destruidas cerca de 13.000 viviendas.

Algunos de los afectados son supervivientes del terremoto de Wenchuan, como la desconsolada Lu Jingkan, una madre que perdió este fin de semana a su hija adolescente, cinco años después de que su otro hijo, un varón, hubiera fallecido en la tragedia de 2008.

“Dios ha sido muy duro conmigo, excesivamente duro”, contó a la prensa la mujer, de 50 años y quien sólo encontraba consuelo en la idea de que su hija no hubiera sufrido.

Para tratar de ayudar a los residentes de las áreas más remotas, helicópteros de la Fuerza Aérea china completaron hoy el primero de una serie de lanzamientos de ayuda humanitaria desde el aire, para suministrar comida y agua a los supervivientes de la aldea de Baosheng.

El presidente de China, Xi Jinping, agradeció hoy a la comunidad internacional las muestras de solidaridad tras el seísmo.

“Toda China está muy preocupada por el suceso, y agradecemos todo el apoyo de la comunidad internacional ante esta tragedia”, señaló Xi en la ceremonia de entrega de credenciales de varios embajadores.

El Gobierno chino ha aceptado la ayuda de Rusia, que ha enviado un equipo de bomberos a la zona, pero ha rechazado la de Japón.

Según informó hoy la agencia oficial Xinhua, los equipos rusos, formados por 198 personas, llegaron este mediodía a la provincia y tenían previsto desplazarse a la comarca de Baoxing.

El contingente ruso es aproximadamente el doble del que Moscú envió a la zona para participar en las tareas de asistencia tras el terremoto de Wenchuan.

La llegada de los equipos rusos se produce después de que el Ministerio de Asuntos Exteriores chino indicara el domingo que había rechazado ofertas internacionales de ayuda, al considerar que la situación no requería asistencia de otros países.

La declaración del Ministerio se produjo después de que el primer ministro japonés, Shinzo Abe, indicara en una carta a Xi Jinping y al primer ministro chino, Li Keqiang, que su país estaba dispuesto a enviar ayuda a China después del terremoto.

Tras el terremoto de 2008, Japón envió un contingente de 60 médicos y expertos en búsqueda y rescate a Sichuan, mientras que China correspondió con el envío de equipos de asistencia tras el terremoto y el tsunami que asolaron zonas del norte japonés y causaron la grave avería de la central nuclear de Fukushima.

El rechazo chino a las ofertas de ayuda japonesas se producen cuando las relaciones bilaterales atraviesan su peor momento en años debido a la disputa por la soberanía de las islas Diaoyu/Senkaku.