Exigen fiscalizar recursos mientras dura la emergencia eléctrica

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El Sindicato Único de Trabajadores Eléctricos del Estado Bolívar (Suteeb) valora positivo el decreto de emergencia anunciado por el nuevo titular de la cartera energética, Jesse Chacón.

Empero, al comité ejecutivo le preocupa el campo que se abre para las irregularidades.

“Ya nosotros vivimos una emergencia eléctrica (…) Si no hay vigilancia y disciplina, sucede lo que sucedió en ese momento: que se compraron megavatios en el mercado internacional por encima del precio real, se compraron equipos usados que no pudieron nunca sincronizarse con el sistema interconectado nacional, que se compraron equipos de frecuencia de 50 hertz cuando el sistema interconectado nacional es de 60 hertz…”, expuso el secretario general, Francisco Alarcón.

Concentró su pronunciamiento en: avalar la medida aprobada; rechazar las amenazas de despido y hostigamiento en contra de trabajadores por su posición política; proponer planes y alternativas de cumplimiento inmediato para minimizar la crisis y exigir que haya sanción para quienes, en medio del decreto de emergencia en el 2009, compraron equipos fuera de especificación y por encima del costo real.

Suteeb demanda que haya responsabilidades que trasciendan de lo moral y se establezcan sanciones penales y civiles en los casos que corresponda.

Alarcón apoya la sustitución de importaciones anunciadas por Chacón la noche del martes, “pero… quienes venían comprando en el exterior tienen que explicar por qué lo hacían, eso tienen que explicarlo”.

Capítulo termoeléctricas
En el caso de las termoeléctricas adquiridas en el marco de la emergencia eléctrica, como las de Sidor, Alarcón señaló que debe haber responsables.

Parte de esos equipos -como los de Sidor- fueron instalados por Derwick Associates Venezuela, una empresa que según la investigación del periodista de Últimas Noticias César Bátiz, se constituyó en el 2009 sin experiencia en ejecución de proyectos y se le asignaron 12 contratos en 14 meses.

De esos contratos, uno de ellos lo firmó la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) durante la administración del titular de la casa matriz y ministro Rodolfo Sanz. En la investigación, ganadora de premios internacionales, el periodista demostró que los equipos de Sidor se compraron a la empresa de energía rusa Gazprom, dueña del banco del Líbano a la cual se envió 500 millones de dólares provenientes de las ventas a futuro a transnacionales del sector aluminio.

Aunque Alarcón no mencionó sobre quién debe caer las responsabilidades, insistió en que las sanciones deben ir más allá de regaños. “Esa planta de Sidor que se esté perdiendo esa millonada parada allí, porque están paradas, no están produciendo nada ¿Eso no es un daño al patrimonio a la nación?”.

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