PCV rechaza persecución a trabajadores que piensen distinto

Foto Correo del Caroní

¿Revisión? Claro que es necesaria una “revisión”. Del personal en las instituciones públicas, de las empresas básicas, de los ministerios, y de cualquier otro espacio estatal donde existan relaciones de trabajo. Claro que es necesaria la revisión, pero una que apunte hacia una verdadera satisfacción de las necesidades del colectivo. Nunca para emprender una “cacería de brujas” contra los trabajadores, y menos por su posición política.

Esta es la postura del Partido Comunista de Venezuela (PCV) en el estado Bolívar, a propósito de la “política de revisión” de cargos públicos luego de las elecciones presidenciales del 14 de abril, según la cual se amenazan a los trabajadores con ser despedidos en caso de disentir del pensamiento político del Gobierno nacional.

“Los comunistas tenemos la más alta experiencia de represiones de los trabajadores. Muchos de nuestros camaradas tuvieron en el pasado, y todavía han tenido que trabajar en sus labores diarias sin poderse declarar abiertamente como militantes porque eran perseguidos. Eran el blanco de Acción Democrática, Copei, del Ministerio del Trabajo de la época. Esa es una política que nosotros rechazamos”, rememoró el secretario político del PCV en la entidad, Oswaldo Ramos.

El dirigente comunista recordó que el Estado cuenta con los mecanismos legales encargados de restablecer el orden si el motivo de las investigaciones son los llamados “saboteos”, pero que nunca puede perseguirse a un trabajador “porque piense o porque vote en contra del proceso revolucionario”. “Para los comunistas la defensa de los intereses de la clase obrera está por encima de cualquier situación particular en estos casos”, reiteró con énfasis.

Para el partido del gallo rojo, la evaluación que proponen debe comenzar por el tren gerencial de las instituciones públicas, no solo por ser quienes detentan mayores responsabilidades, sino porque algunos de ellos, en 14 años de gobierno, “han dejado muy mal parado al proceso revolucionario”.

Por ello sostuvo que el discurso que debe emanar desde el estamento público es el de rescatar la “conciencia de clase”, que les permita entender a sus trabajadores que su labor es y debe ir siempre en beneficio de la sociedad. No de grupos particulares.

Más información en Correo del Caroní.