Rafael Muci-Mendoza: Elogio del bullyng…

Los barrios están cundidos de gentes de bien, hechas para el trabajo y no la dádiva…

La Asamblea Nacional representa a los electores, legisla para hacer leyes y controla las acciones del gobierno; pero ¿es eso lo que tenemos…? La nuestra ha devenido en un híbrido de sobria aula universitaria y prostíbulo del arrabal. Coexisten personas maduras, empáticas y educadas en el respeto, la convivencia y los valores, compenetrados con su rol de servidores al país y sus ciudadanos, con otras muy inmaduras, mal educadas, provenientes de familias permisivas y hasta disfuncionales, donde el irrespeto y el abuso hacia las demás personas fue la regla; donde su caudillo máximo, con una sonrisa socarrona, les expuso alguna vez al escarnio público por su incompetencia o banalidad.  Es así como surge este término inglés que denota una forma de maltrato escolar, acoso, hostigamiento, matonaje psicológico, abuso físico o verbal; una variante de tortura en la que el agresor hace patente sus limitaciones, carencias, frustraciones y vacío espiritual, y ante la indiferencia o complicidad de otros, trata de someter a las víctimas induciendo el miedo.

Esconde la cobardía del que sin su patota, fuerza de la manada embrutecida y grotesca, se sabe nada ni nadie, hecho que se patentiza en su pedorrea verbal y su trato basto. Esta es la historia contemporánea de Venezuela y el pugilato entre los prohombres que tienden al desarrollo del país, y el desecho que tira hacia la porqueriza y a la republiqueta bananera.





No, no son los habitantes del barrio humilde quienes ¨saben mover los puños¨, quienes saben cómo se maneja un ¨hierro¨, quienes medran cerca de la comisión y el peculado, quienes han regalado la soberanía…

Los barrios están cundidos de gentes de bien, hechas para el trabajo y no la dádiva, deseosos de progreso, salud y educación para ellos y sus familias…