Carlos Julio Peñaloza: ¡Vacilar es perdernos!

Carlos Julio Peñaloza: ¡Vacilar es perdernos!

El 3 de julio de 1811 exasperado ante la modorra de la patria boba Bolívar exclamó: “Unirnos para reposar en la apatía es una traición”. El remate de ese primer discurso del Libertador fue “Vacilar es perdernos”. Hoy estamos ante una encrucijada similar y debemos actuar como lo ordenó el Padre de La Patria.

El usurpador dijo ayer sin abochornarse “tengo la lista con cedula de identidad de los 900 mil traidores que votaron contra mi. Su idea era extorsionar a los seguidores que lo voltearon por su falta de liderazgo y amedrentar aún más a los temerosos de su poder omnímodo. Al ladrar para asustar el gigante estúpido no se dio cuenta que estaba cometiendo un error fatal. Sin saberlo se estaba incriminando ante el país reconociendo públicamente que había incurrido en un delito electoral sumamente grave. El tonto hijastro de los Castro creyéndose inmune reconoció haber cometido fraude el 14A. Ese fue su Waterloo.





Extrañamente hoy la oposición ha permanecido muda ante la aceptación pública de fraude por parte del primer mandatario. Ese silencio es torpe y sospechoso. Los militares estamos entrenados para explotar el éxito pero parece que los civiles no. La oposición no dio por enterada de la aceptación del delito cometido por el ilegitimo que le obligaría a renunciar. Los cubanos al darse cuenta del desliz crearon una operación de distracción. A través de canales ignotos hicieron que la MUD dictara a sus seguidores una necia línea según la cual la declaración de Maduro solo buscaba que la gente no fuera a votar en las municipales. Semejante mamarrachada, imbécil por decir lo menos, fue repetida por los canales de la MUD y obedecida por algunos fieles. Esa versión es engañosa y debe ser rechazada.

A la brevedad posible se debe introducir un recurso de amparo constitucional por vulneración de los derechos electorales de la ciudadanía exigiendo investigar el delito reconocido públicamente por el ciudadano Presidente de la Republica reconociendo el fraude electoral. Esta confesión pública echa por tierra los resultados de las pasadas elecciones. El usurpador violó tanto la Constitución como la Ley orgánica del Proceso Electoral que establece el secreto del voto. El funesto CNE también debe tomar una posición sobre este grave hecho que le compete. Debemos actuar de inmediato. Vacilar es perdernos!