Nuevas renuncias de altos funcionarios por escándalo de avión que usó Presidenta de Costa Rica

Nuevas renuncias de altos funcionarios por escándalo de avión que usó Presidenta de Costa Rica

Foto: Archivo

El director de Inteligencia de Costa Rica renunció el jueves en medio del escándalo por los viajes de la presidente Laura Chinchilla en un avión cedido por un empresario sospechoso de vínculos con el narcotráfico, y se transformó en la segunda dimisión de alto nivel en 24 horas, se informó oficialmente.

Marcelo Daniel BRUSA/ AFP

“He aceptado la renuncia de Mauricio Boraschi, director de Inteligencia y Seguridad Nacional (… quien) tenía bajo su responsabilidad el resguardo de la integridad física y moral de mi persona” dijo Chinchilla en un mensaje televisado la noche del jueves.





En medio de un gigantesco escándalo a menos de un año de las presidenciales, y mientras se multiplican los pedidos de una purga gubernamental, la renuncia de Boraschi sucede a la del poderoso ministro de Comunicación, Francisco Chacón.

El escándalo comenzó a gestarse el lunes cuando se supo que la presidente había viajado en un avión privado a Lima para asistir a una boda el fin de semana, y se acrecentó con las horas al trascender que el colombiano que cedió la aeronave era sospechoso de vínculos con un narcotraficante.

Costa Rica, al igual que el resto de América Central, integra la principal ruta de la cocaína sudamericana hacia el norte y se estima que el 90% de ese estupefaciente consumido en Estados Unidos transita por el istmo.

El avión ofrecido por Gabriel Morales Fallón, que se presentó ante el gobierno con nombre falso, ya había sido utilizado por Chinchilla para viajar en marzo a Caracas a los funerales de Hugo Chávez.

Los sucesos son “especialmente graves en lo que respecta a la seguridad nacional y a la protección de la presidente de la república” dijo Chinchilla, que anunció también la separación de su asistente personal, Irene Pacheco.

Boraschi, horas antes de su renuncia, había reconocido la falla en proteger a la vida de la presidenta ya que “los controles y filtros no se activaron, fallaron”.

“La DIS (dirección de Inteligencia y Seguridad)no fue informada. Estamos revisando en detalle todo lo que pasó, determinando como fue que se obvió este paso de información” había reconocido.

“No se cumplió con el protocolo establecido. Si ello hubiese ocurrido yo hubiera impedido el viaje de la presidenta” en un avión cedido por alguien que “ha sido vinculado a situaciones bastante complicadas y complejas del punto de vista delictivo”.

El escándalo ya provocó el miércoles la renuncia del ministro de Comunicación y hombre clave del gobierno, Francisco Chacón, quien fue la persona del gobierno que contactó en primer término al empresario colombiano.

“Morales se me presentó con un nombre falso con el propósito deliberado de engañar”, había manifestado el miércoles el ministro Chacón.

La presidenta viajó a Lima en compañía de su esposo, el español José María Ricco, y de los ministros Chacón y y su esposa Anabel González (ministra de Comercio Exterior y fallida aspirante a dirigir la OMC), para participar en la boda del hijo del vicepresidente costarricense Luis Liberman.

Costa Rica carece de avión presidencial y en sus tres años de gobierno Chichilla ya realizó 14 viajes internacionales sin pagar el boleto, según un informe oficial, la mayoría de ellos transportada gratuitamente en aviones oficiales de otros países o con pasajes donados por terceros gobiernos, y en cuatro ocasiones en aviones privados como cortesía.

En el marco de las especulaciones sin confirmar acerca de que el vuelo presidencial del avión cedido por el empresario colombiano habría sido liberado de controles aduaneros, la oposición censuró en bloque al gobierno y reclamó una verdadera purga.

La renuncia “es lo que debe de hacer todo ese gabinete. Doña Laura (Chinchilla) no se puede ir por una imposibilidad legal, pero (los ministros) deberían presentarle la renuncia”, dijo Manrique Oviedo, del centrista Partido Acción Ciudadana, segunda fuerza opositora

El diputado socialcristiano Luis Fishman (primera fuerza opositora) denunció un “enorme descuido. Hay mecanismos de control para determinar si barcos, aviones y lanchas tienen o pesan alguna sospecha como en este caso”.

La diputada Mireya Zamora (derecha liberal) la emprendió contra Boraschi –quien además supervisa la lucha antidrogas– y subrayó que él “tiene que tener conocimiento de qué avionetas entran y salen del país”.

El diario “El Tiempo” de Bogotá, indicó que Morales Fallón era señalado por agentes de inteligencia como “un testaferro” del narcotraficante Luis Carlos Ramírez, alias ‘Chupeta’, actualmente preso en Brasil, versión que el empresario ha desmentido ante la prensa y las autoridades.