Los spas egipcios vetan a los empleados varones para evitar acoso a clientas

Los spas de los hoteles en Egipto vetarán a partir de ahora a los empleados varones, tras una decisión del Ministerio de Turismo que trata de acabar con las denuncias de acoso por parte de las clientas de este tipo de establecimientos.

(foto archivo)

“Muchas turistas, sobre todo las rusas, se han quejado de ser acosadas en los spas en los que trabajan terapeutas hombres, por lo que hemos decidido controlarlo prohibiendo a los varones trabajar en ellos”, explicó hoy a Efe el ministro egipcio de Turismo, Hisham Zazu.

El ministro acaba de emitir una resolución que prohíbe a los hombres trabajar en los balnearios dentro de los hoteles, lo que en la práctica supone un veto para la mayoría de los centros de belleza de ese tipo, que normalmente se encuentran dentro de los establecimientos hoteleros.

Todos los empleados de spas en Egipto consultados por Efe desconocían la decisión que el responsable de Turismo emitió ayer, pero expresaron su temor de que su negocio salga perjudicado.

Una de las recepcionistas del Mandara Spa del lujoso hotel JW Marriot de El Cairo, que pidió el anonimato, auguró que esa decisión puede suponer la pérdida de parte de la clientela.

“Tenemos fisioterapeutas hombres que están muy especializados en su trabajo, por lo que si se tienen que marchar, perderemos a clientes que buscan su profesionalidad”, indicó la recepcionista.

Muchos spas corren el riesgo de perder la licencia si incumplen la orden. No obstante, otros tantos no se verán afectados por la prohibición, ya que sólo tienen empleadas para ofrecer el servicio.

Es el caso del hotel Oberoi de Sahl Hashish, ubicado en la localidad turística de Hurgada, en la costa del Mar Rojo (este), que sólo emplea a mujeres en el spa, por lo que no tendrá que introducir cambios en la forma de trabajar.

Una de las especialistas de ese centro, que no quiso dar su nombre, mostró su rechazo a la medida ordenada por las autoridades.

“Veo la resolución poco práctica porque los que consiguen trabajo en los grandes hoteles del país son profesionales y no gente que va a acosar a las mujeres”, aseguró.

La nueva norma tampoco perjudicará a los hoteles que actualmente poseen dos secciones dentro del mismo spa, una para hombres y otra para mujeres.

En opinión de una fisioterapeuta del hotel Hilton en la ciudad de Luxor (sur), que también pidió el anonimato, el número de turistas y clientes seguirá siendo el mismo en el balneario donde trabaja porque siempre ha habido una separación entre los dos sexos.

La empleada consideró que esa decisión ministerial puede molestar a los directivos del hotel, a quienes “se dificultará la elección entre una variedad de empleados”.

“De todas formas, no vamos a informar a las turistas de que hay una resolución gubernamental que rechaza emplear a los hombres para evitar que se molesten”, afirmó la terapeuta.

Las denuncias por acoso sexual tanto por parte de egipcias como de extranjeras han aumentado en este país tras el triunfo de la revolución que derrocó al presidente Hosni Mubarak en febrero de 2011, según organizaciones de la sociedad civil.

Unos 150 casos de acoso contra turistas se han registrado en los últimos dos años en Egipto, según datos del Ministerio de Turismo, que también ha anunciado cursos de entrenamiento para policías con el fin de que elaboren informes sobre ese tipo de incidentes y ayuden a las autoridades a castigar a los culpables.

Para el director de la Iniciativa Egipcia de Derechos Humanos, Hosam Bahgat, el acoso sexual es un “problema endémico de la sociedad egipcia, que no sólo afecta a las mujeres ricas que van a hoteles de lujo”.

El activista apuntó a Efe que no han recibido denuncias relacionadas con el acoso en los spas y exigió al Gobierno que ponga en marcha “esfuerzos serios para combatir esta lacra que sufren tanto egipcias como extranjeras”. EFE