No la dejaron abortar

No la dejaron abortar

La justicia salvadoreña rechazó este miércoles la petición de una joven enferma de lupus para que se le permitiera practicarse un aborto, ilegal en El Salvador, con fines terapéuticos, lo que generó el rechazo de organismos feministas y el aplauso de grupos que coinciden con la Iglesia.

“La Sala de lo Constitucional desestimó la demanda de amparo presentada por la señora B.C. (…), por la supuesta vulneración de sus derechos a la salud y vida”, señaló en un comunicado del órgano judicial.





De acuerdo con la resolución, las autoridades del Hospital Nacional de Maternidad, donde se encuentra internada Beatriz (nombre ficticio utilizado para proteger su identidad), tendrán que continuar “monitoreando el estado de salud” de la joven, de 22 años.

Beatriz es madre de un niño de dos años y tiene 25 semanas de embarazo, pero recientemente fue diagnosticada con lupus eritematoso discoide, una enfermedad que debilita el sistema inmunológico.

Los análisis médicos efectuados han determinado que el feto que Beatriz lleva en su vientre padece anencefalia, una ausencia total o parcial del cerebro y que por tanto éste moriría al nacer.

Beatriz, por medio de un abogado, pidió a la Sala de lo Constitucional que le amparara y le autorizara a efectuar el aborto -prohibido en El Salvador-, porque su vida corre peligro.

No obstante, la Sala afirmó que tras una serie de pruebas, que incluyeron un peritaje efectuado a Beatriz por el Instituto de Medicina Legal y el estudio de los informes médicos que se le practicaron en el hospital de Maternidad, se concluyó que “no existe la vulneración de derechos a la salud y vida alegadas”.

La Sala insistió en que las autoridades del hospital de Maternidad están “obligadas a continuar monitoreando su estado de salud y a brindarle el tratamiento que en cada momento resulte idóneo” para mantener su buena condición.

En la resolución, la Sala aclaró que “los derechos de la madre no pueden privilegiarse sobre los del que ha de nacer ni viceversa”, y además recordó que la Constitución prohíbe la práctica del aborto.

Un caso muy polémico

El caso de Beatriz ha levantado en el país voces en favor y en contra.

El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, pidió en varias oportunidades a la Sala de lo Constitucional no autorizar el aborto a la mujer, pues permitirlo sería como “abrir las puertas a más demandas para efectuar más abortos”.

Gremios feministas, al conocer este miércoles la decisión de la sala, la calificaron de “atropello al derecho a la vida” de Beatriz.

“El Estado salvadoreño será el responsable si algo le llega a ocurrir a Beatriz a causa del embarazo de alto riesgo que padece, están jugando y atropellando el derecho a la vida que tiene una mujer”, consideró Ima Guirola de la asociación Cemujer.

En tanto, la presidenta de la fundación Sí a la Vida, Regina Cardenal, celebró como “un triunfo de la vida sobre la muerte” la decisión, pues con ella “se sienta nuevamente un precedente de que en nuestra sociedad se debe privilegiar el derecho constitucional, que la vida existe desde el momento de su concepción”.

El caso de Beatriz ha provocado en las últimas semanas reacciones de organismos internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que recomendó que a Beatriz le fuera garantizado su derecho a la vida, pues “su embarazo conlleva un alto riesgo de muerte”.

Amnistía Internacional pidió a las autoridades de Salud de El Salvador que atendieran el llamado de la CIDH de preservar la vida de la joven madre.

En un comunicado, en abril pasado, expertos independientes en derechos humanos de las Naciones Unidas instaron al gobierno salvadoreño a tomar las medidas necesarias para “garantizar el pleno disfrute del derecho a la vida” de Beatriz.

AFP