La testosterona puede desaparecer

La testosterona puede desaparecer

Aparece sólo en algunos hombres y normalmente a partir de los 40-50 años, aunque, según aseguran los médicos, puede surgir a cualquier edad después de la pubertad. El ‘síndrome por déficit de testosterona’ (STD) se produce por una disminución en la producción de testosterona por el testículo, pero no se puede hablar, como se hace en ocasiones, de menopausia masculina.

“No se trata, como se relaciona en ocasiones, de andropausia o andropenia en un intento de asemejarlo a la menopausia femenina, pues esta entidad aparece de forma fisiológica en todas la mujeres a una determinada edad, mientras que el STD aparece sólo en algunos varones y no es una entidad fisiológica”, asegura Rafael Prieto, responsable de la Unidad de Medicina Sexual y Reproductiva del Servicio de Urología del Hospital Reina Sofía de Córdoba y presidente de la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA).
Síndrome infradiagnosticado





A pesar de todo, es un tema relativamente nuevo, expuesto recientemente por la doctora Ana Puigvert, médico del Instituto de Andrología y Medicina Sexual de Barcelona, en las ‘I Jornadas de Sexualidad madura’, del que todavía queda mucho por andar, mucho por investigar.”La testosterona es una hormona indispensable para la calidad de la vida, y puede prevenir muchas enfermedades, por ello es necesario su correcta detección y diagnóstico”. En comparación con Europa, comenta, en España queda mucho por hacer, ya que en el continente existen grandes campañas para mentalizar a los hombres de que se hagan chequeos, a partir de los 40 y 50 años.

Por eso, “es una patología que está infradignosticada”, añade Francisca Molero, médico, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y vicepresidenta de la Federación Española de Sexología (FESS), y de la que además se desconoce cuál es exactamente su prevalencia real.

“Se calcula que el 40% de los hombres mayores de 50 años podría presentar este síndrome, de ahí radica la importancia del diagnóstico temprano”, alerta Puigvert.
Síntomas y tratamiento

Aunque existe una disminución de testosterona con la edad, expone la especialista del Institut Clinic, no todos los hombres maduros presentan este síndrome ni por lo tanto su sintomatología.

“Es una condición relacionada con trastornos psicológicos, metabólicos y sexuales que afectan la calidad de vida del hombre a medida que envejece”, mantiene Prieto. Algunos de sus síntomas son: disminución de la actividad sexual, de la libido, del orgasmo y de la masa y fuerza muscular. Disfunción eréctil, aumento de la masa grasa (sobrepeso-obesidad), fatigabilidad y menos energía vital, osteopenia-osteoporosis (con/sin fracturas), síndrome metabólico, disminución memoria y capacidad cognitiva, disforia y posibles depresiones. También puede aparecer insomnio.

Por otro lado, los tratamientos disponibles actualmente, explica el doctor, consiste en testosterona, bien transdérmica (cremas o parches) o intramuscular cada tres meses. Es muy importante también, añade Puigvert, la sustitución hormonal, que además, entra a día de hoy en la seguridad social.

Eso sí, es necesario siempre individualizar cada tratamiento. “Hemos de ser cautos e individualizar cada caso. No todos los hombres maduros presentan estos síntomas, ni todos los hombres maduros se han de tratar. Dependerá siempre de cada persona”, matiza Molero.

Así, como en el caso de los hombres con pareja, añade la experta, la implicación y la comunicación de ésta es fundamental, “ya que este caso estamos hablando de síntomas relacionados con el estado de ánimo, la cognición, y la esfera sexual entre otros”.

Lo importante por tanto, mantienen los facultativos, es concienciar al afectado a que consulte con su médico; así como al médico a pensar en esta patología. Por eso, desde ASESA, comenta Prieto, pensamos que son fundamentales las campañas de información a la población en general. Como por ejemplo, la que se hizo en el año 2010 para concienciar a los hombres de la importancia de consultar estos problemas con los médicos y de hacerse revisiones anuales una vez han cumplido los 40. “Concienciar al varón para que a una determinada edad consulte con su médico, conozca este tipo de patología, y busque soluciones”, concluye.

El Mundo