Lamerse los ojos, la nueva técnica de seducción japonesa (Video)

Los japoneses se caracterizarse por ser fetichistas. A menudo sus modas nos parecen de lo más extrañas, pero ahora, una de estas prácticas además de rara, es peligrosa. Sopitas

Se le llama “Eyeball Licking”, una actividad erótica que consiste en lamerle el ojo a otra persona. Dicen quienes lo practican que esto es de lo más excitante y sensual. Hay quienes defienden esta práctica, como una estudiante de Ciencias Ambientales de 29 años, que reside en las Islas Vírgenes de Estados Unidos:

“Mi novio empezó a lamer mis ojos hace unos años y me encantó. Ya no estoy con él, pero todavía me gusta que laman mis ojos. Me encanta porque me excita tanto como si chuparan mis dedos de los pies. Me hace sentir todo un hormigueo, es un acto muy íntimo”.

Se dice que el Eyeball Licking existe desde la década pasada, pero últimamente se ha vuelto a poner de moda entre los adolescentes, lo cual está preocupando a los oftalmólogos, sobre todo tras difundirse la noticia de que varios estudiantes de una primaria en Japón se chuparon los ojos, lo que provocó varios casos de conjuntivitis.

Un tercio de los alumnos de ese salón aceptó haber practicado Eyeball Licking. La mayoría de 12 años. Los padres de familia y las autoridades del colegio comenzaron a darse cuenta que algo raro ocurría, cuando varios de ellos se quejaban de dolor y acudían a clases con parches oculares.

El oftalmólogo David Granet, que reside en San Diego, comentó que existe una gran preocupación de que esta moda está extendiéndose por todo el mundo.

“Nada bueno puede salir de esto. Hay crestas en la lengua que pueden causar una abrasión en la córnea. Y si una persona no se ha lavado la boca, podría poner ácido de los cítricos o restos de especias en el ojo.”

Los médicos dicen que tener bacterias en la boca, no es nada, comparado con tenerlas en los ojos. Esta práctica incluso puede llevar a la ceguera, o por ejemplo, si quién lame el ojo de su pareja tiene herpes labial, es probable que éste se propague al globo ocular.

Video cortesía YouTube