Mitos y realidades sobre el sexo oral

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Para resolver algunos cuestionamientos y conocer más sobre la sexualidad, De10.mx aclara los mitos más comunes referentes al sexo oral:

– El sexo oral es malo. No lo es, sólo hay que dejar a un lado aspectos morales y religiosos, pues se trata únicamente de una expresión de la sexualidad. Es placentero y satisfactorio. Lo importante es realizarlo con responsabilidad, respeto, higiene y el consentimiento de ambas partes.

– El sexo oral es obligatorio. En ningún caso debes llevar a cabo prácticas sexuales con las que no estés de acuerdo o cómodo. Recuerda que el único fin de esta práctica es tener mayor placer sexual, así que si no lo tienes y no lo quieres hacer o recibir, no tienes que hacerlo.

– La boca no puede contagiarse de enfermedades de transmisión sexual (ETS). Aunque en la boca y la garganta las bacterias infecciosas no son tan comunes como en los genitales, no nos excluye del riesgo. El cunnilingus, la felación y el rimming son vías de infección de enfermedades como sífilis, gonorrea, herpes, VIH/SIDA o el Virus del Papiloma Humano (VPH).

– El condón sólo es necesario en caso de penetración vaginal. Completamente falso, ya sea en el sexo anal o la práctica oral, se debe utilizar un preservativo, para así evitar el contacto con el líquido preeyacultorio o el mismo semen, que puede traer infecciones.

– Si se retira el pene antes de llegar al orgasmo, no hay riesgo de contagio. Algunas personas creen que esta es una manera preventiva contra el embarazo, pero no lo es; al igual que si se tiene sexo oral sin protección, se puede contraer enfermedades como el VIH.

– El único método seguro es el condón. Esta es una realidad a medias porque también existen los preservativos femeninos para proteger la vagina o el recto. Recuerda que para el sexo oral se pueden usar cuadros de látex.

– El único peligro durante la práctica del sexo oral son las enfermedades de transmisión sexual. Es una realidad, pues como pasa con el VPH, suele causar cáncer, tumores en la parte trasera de la lengua, el paladar, las amígdalas o la garganta.

– El sexo oral sustituye al coito. No lo hace, es otra manera de obtener satisfacción sexual, como complemento; así que dependerá de ti y tu pareja el cómo quieren que funcione la práctica, como parte de, antes o después.

– La dieta alimenticia de un hombre influye en el sabor del sexo oral. Es una de las mayores realidades del sexo oral, así que si no te gusta el sabor de los fluidos, probablemente deberías pedir a tu pareja cambiar la dieta. En el caso de las mujeres esto no sucede, ya que el sabor del fluido de cada mujer varía según el estado hormonal en que esta se encuentre.

Con información de De10.mx