El Viagra llegó a su fin

El Viagra llegó a su fin

A partir de el pasado viernes 21 de junio, Pfizer pierde la patente de la pastilla que revolucionó al mundo a finales de los 90. Sólo le quedará Estados Unidos como bastión, donde disfrutará de su poderío hasta el 2020.

Se termina una era de dominio para Pfizer. La píldora azul que los lanzó al estrellato deja de ser exclusividad de esta farmacéutica. El Sildenafil –nombre genérico del Viagra- pasa a ser de dominio público.





Para muchos expertos, la aparición del Viagra ha sido tan importante para el hombre como lo fue la píldora anticonceptiva para la emancipación de la mujer.

Hombres mayores de 60 años han vivido una “segunda juventud sexual”. Mientras que jóvenes la han probado a fin de potenciar sus habilidades.

Ahora que se acaba la patente de Viagra y entra en la ecuación de la venta de genéricos de esta poderosa pastilla azul, ¿se abrirá un nuevo capítulo en la sexualidad moderna?

BBC Mundo explora cinco aspectos relacionados con el medicamento que podrían cambiar, o quedar inalterados desde este viernes.

1.- Posibilidad de elegir

Se estima que para el 2025 322 millones de hombres tendrá disfunción eréctil.

Un estudio realizado años después de la salida al mercado de Viagra por especialistas del departamento de Urología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, estimó que para el 2025 habrá unos 322 millones de hombres con disfunción eréctil.

“El mayor crecimiento proyectado será en el mundo en desarrollo: Africa, Asia y Latinoamérica”, dice el ensayo publicado entonces en el Journal of the British Association of Urological Surgeons.

Esto se traduce en muchos récipes médicos. “Y la competencia será económica”, dice María Fernanda Peraza, uróloga venezolana experta en la salud sexual masculina y femenina.

“Uno prescribe el medicamento que sabe que le va a funcionar mejor al paciente”, continúa. “Pero a partir de ahora, el paciente va a preferir comprar el más económico”.

La doctora Peraza considera que los pacientes que ya utilizan medicamentos inhibidores –Viagra y su competencia, Cialis y Levitra-, por lo general, se mantendrán fieles al producto que ya conocen.

“Al que sólo le funciona uno de los fármacos se quedará con ese, pero quien responde con los dos, preferirá ahorrar dinero y comprar el genérico”, agrega.

2. ¿Exactamente igual?

”Mira, hasta el diseño es igual, un rombo azul con las puntas redondeadas”, le dice a BBC Mundo un vendedor de genéricos en España que prefiere no dar su nombre.

“Un genérico es lo mismo que la marca, Viagra es Sildenafil y es así como lo vamos a sacar”, señala.

María Fernanda Peraza prefiere no poner las manos en el fuego.

“Todavía no podemos estar seguros de su efectividad”, aclara. “Eso es muy subjetivo. Es de aquí a un año que se podrá empezar a valorar por la experiencia clínica”.

Sin embargo, estudios respaldan las posición del vendedor. La literatura científica indica que un genérico es lo mismo que la marca.

¿La diferencia? Muchisimo más económico. Mientras que el Viagra de Pfizer cuesta alrededor de US$10 la pastilla, el genérico podrá salir a la venta por un precio tan barato como US$1 la unidad.

3. Apertura del negocio

“Se producirá una masificación del producto. Estás facilitando acceso tanto a una población con demanda, porque tiene disfunción eréctil, como a probadores novatos y más jóvenes”, dice la doctora Peraza.
CialisHasta ahora, Cialis había sido la principal competencia de Viagra.

“Esperamos que haya más venta porque habrá más capacidad para comprarlo”, le explica a BBC Mundo la farmaceuta Mireia Romans, con un negocio en Barcelona, España.

Romans cuenta que ya muchos jóvenes adquieren la pastilla, sólo que a un alto precio.

“Nos ha pasado que como regalo de 18 años compran Viagra ‘para que pases una buena noche’”, cuenta.

A Romans las empresas de genéricos ya le han ofrecido Sildenafil. Sin embargo, por lo pronto su prioridad es salir delstock que tiene de Viagra antes de que se abaraten los costos.

La presión no viene de los nuevos productos genéricos sino de la misma Pfizer, que lanzará su propia versión de precio reducido a fin de retener una cuota de su mercado.

Lo que está en juego es mucho, pues en 2011 Viagra fue el sexto medicamento más vendido de esta empresa estadounidense, con ingresos de más de US$2.000 millones en todo el mundo.

Pfizer ya sabe lo que es perder una patente. Cuando hace dos años perdió los derechos de Lipitor, un fármaco para el colesterol, también dejó de percibir casi la mitad. Las ventas cayeron de US$9.600 millones a US$3.600 millones.

Tanto el Viagra como su competencia, Cialis y Levitra, se venden en la mayoría de los países con receta médica en la farmacia.

Aunque en internet la oferta es feroz. Tanto, que hace poco Pfizer decidió vender su producto en la red para contrarrestar el mercado negro.

Con la salida de genéricos, se espera que el mercado negro de la pastilla azul se vea seriamente afectado.