“Los Códigos del oficialismo” por @lmesculpi

Los Regímenes autoritarios en su proyecto de legitimarse ante la sociedad, transmiten valores a través de códigos, consignas y eslogans, empleando un metalenguaje y estableciendo una especie de liturgia construyen leyenda para: así imponerse como “Salvadores de la Patria”.

-Analizar cómo el oficialismo antes con Chávez y ahora en el pos chavismo, ha logrado, a través del empleo  de una terminología y de recursos muy usados, utilizar frases, y conceptos sustituyendo denominaciones anteriores por  términos que al ser asumidos por la sociedad o,  -parte de ella-  se admiten también elementos esenciales de su pensamiento.

Así han logrado un importante éxito al denominar los famosos 40 años precedentes como la IV REPÚBLICA; asumiéndose como los re fundadores de una nueva: LA V REPÚBLICA.

Asombra como importantes sectores de la sociedad han aceptado de manera natural este concepto, el oficialismo asocia la llamada V República, a un Proceso, (Cuyos impulsores no definen de manera clara y precisa). A la V está asociada toda una simbología, por ello cambiaron el nombre de la República, sus Símbolos, exacerban  el culto a Bolívar, y hacen una curiosa interpretación de la historia con la intención de validarse, trasplantando mecánicamente situaciones decimonónicas a la actualidad.

La visión de destacados historiadores es que:   Ha existido sola una República que va: Desde 1830 hasta nuestros días, comparto plenamente ese enfoque; en rigor durante la guerra de independencia no hubo, por razones obvias, vida republicana.

Es típico de la izquierda trasnochada, el negar los logros y conquistas de todo lo precedente a su asunción al poder, actúan como que si la historia se iniciara con ellos, se sienten predestinados porque están llamados a continuar la obra inconclusa de la generación Libertadora. De allí surge la idea de la segunda Independencia. Semejante planteamiento dicotómico se identifica como de izquierda,  todo el que  no lo acompaña puede resultar agraviado. Este planteamiento maniqueo pretende establecer una falsa división,  donde ellos están asociados a todo lo virtuoso y quienes no les siguen  a todo lo perverso. Ese es un rasgo característico de los Regímenes autoritarios.

Al señalar –mejor descalificar- a sus oponentes como “Escuálidos o Majunches”, indirectamente se auto valoran  positivamente. Sorprende como opositores, incluso radicales, se autodenominan con esos adjetivos y exhiben orgullosamente franelas que los identifican como tales.

Como toda revolución necesita una épica y, (Esta se supone que lo es y no la tiene), insuficiente les resulta, amenizar sus actos con canciones de Alí Primera, hay que acompañarla con frases rimbombantes de pretendido sentido heroico, en esta materia el “Chavismo sin Chávez” ha hecho singulares aportes, tenemos “El Cuartel de la montaña”, sin aludir al de Madrid en la Guerra Civil, “El Comandante Eterno”,  y para mayor extravagancia “La primera Combatiente”. ¡Inefables intenciones del Oficialismo¡