Marcos Hernández López: Revolución Vs Oposición

Tomando como referente el complejo proceso político y social a partir que emerge con mucha fuerza a partir del año 1999, podemos preguntarnos ¿Qué ha causado que hoy, 14 años después, la mayoría de los venezolanos sienta una constante irritación hacia la filosofía y el modelo político, social y económico del gobierno Chavista – Madurista? Evidentemente, la Revolución Bolivariana fue la que trajo la política a la cotidianidad del venezolano, fue la novel Revolución liderada por Chávez la que hizo que miles de venezolanos por primera vez decidieran ir con confianza y mucha motivación a las urnas electorales; vale la pena analizar para poder comprender las posibles causas de este debilitamiento del gobierno, hoy orientado al proto Socialismo del siglo XXI, pero sin concretarse.

Muchos especialistas en materia política y social aseguran: “Actualmente tenemos una realidad,  que nuevamente le abre los ojos a la gente; los viejos vicios y fallas del pasado reciente, continúan vigente, inclusive potenciadas en el escenario de las revolucionarias políticas nacionales, regionales y locales. Las múltiples y diversas críticas que se hicieron a la  Cuarta República, hoy se modelan de manera perfecta en la Venezuela Bolivariana, por ejemplo podemos nombrar algunos indicadores: una elevada corrupción, burocratismo, ineficiencias en las instituciones públicas, oportunismo, clientelismo, amiguismo, nepotismo, clase emergente burguesa y sectarismo irracional en máximos niveles”.

Algunos teóricos de avanzada aseguran en sus diversas discusiones que la construcción de la singularidad en la  Revolución Bolivariana “la práctica garantiza la creación de teorías con postulados reales y ejecutables. Sin embargo, aferrarse a teorías fallidas y creer después de años de puesta en práctica que su no concreción se debe a los seres humanos que la ejecutan es ser idealista y dogmático. Los revolucionarios luchan contra los dogmas, pero lamentablemente los dogmáticos son el Marxismo-Leninismo”.

A pesar de las fallas, el gobierno aun goza de una relevante simpatía popular y apoyos estratégicos para mantenerse en el poder central, No obstante, algunos ideólogos, apologistas y ciertos dirigentes políticos nacionales de la revolución le desvela la situación compleja por la que atraviesa la legitimidad del presidente Nicolás Maduro.

En este momento histórico, en Venezuela lo incierto se impone,  pero no hay que dejar de reconocer que la oposición Venezolana viene creciendo  en el contexto electoral nacional por sus propuestas y lo reconoce el propio Chavismo ortodoxo. Debemos tener presente, que los liderazgos  no se heredan, sino se construyen, Maduro no es Chávez, pero Capriles si es Capriles, cuando tomamos como premisa la lógica electoral a partir del 7/O y 14/A.

El análisis del país después de las elecciones 14/A, como consultora partimos de la inferencia siguiente, para articularnos y visualizar mejor lo que parece estar viviendo este proceso revolucionario no es más que la decadencia política, que se manifiesta como una contracción del sistema político, vinculada a su incapacidad para responder a los desafíos provenientes del ambiente, y de controlar o administrar las transformaciones que en éste se producen.

Es decir, la decadencia política que vive el gobierno nacional se manifiesta en una disminución de la capacidad del sistema político venezolano para afrontar, dar respuestas y controlar con medios adecuados, a costos humanos y estructurales  a los desafíos provenientes del contexto nacional o de su propia dinámica interna.

Marcos Hernández López,

Director de la consultora Hernández Hercon

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