Incendio en Amuay aviva terror en habitantes

La planta de Flexicoquer más grande del mundo fue el centro del incendio

A sólo 53 días de cumplirse un año de la tragedia del Complejo Refinador Paraguaná, sede Amuay, el terror vuelve a hacer mella en los habitantes que en aquella oportunidad vivieron de frente el desastre petrolero más grande de nuestros tiempos, cuando un incendio, catalogado por la mandataria regional, “como pequeño”, se apoderara de la planta Flexicoquer y la alarma se encendiera nuevamente en quienes habitan a sus alrededores, publica La Mañana.

Por un aproximado de dos horas, intermitentes focos de humo se visualizaron desde varias partes del territorio paraguanero. Al lugar de los hechos se presentaron comisiones bomberiles y de Prevención y Control de Pérdidas, quienes iniciaron sus labores de resguardo tanto del complejo petrolero como de sus trabajadores, siendo éstos últimos desalojados como medida de protección y acatando el llamado al protocolo de seguridad. De acuerdo al parte oficial girado por la estatal petrolera, el incendio se originó en “la Unidad Flexicoquer FKAY de la Refinería Amuay, el cual fue extinguido en 20 minutos sin reportar lesionado”.

De acuerdo a lo expresado por su Director y Gerente General, Jesús Luongo, “el evento se originó en un intercambiador ubicado en el topo del fraccionador y fue controlado por la rápida acción de los bomberos petroleros”.

Por su parte, la Gobernadora del Estado, Stella Lugo, precisó: “Hubo un incendio en Amuay, fue apagado, no hay heridos, ni cosas que lamentar, es propio de los trabajos y las dinámicas que llevan refinerías como Amuay. Los operadores estaban en pleno proceso de arranque de la planta de flexicoquer cuando ocurrió el evento”.

Sin embargo, el control y serenidad no formó parte de las actuaciones de los vecinos de la zona quienes, de acuerdo a sus relatos, el susto se apoderó de sus almas sin saber hacia dónde correr.

Testimonios
“Ma’, salí que se está quemando la refinería”. Esas palabras retumbaron en la vivienda de la señora María García, cuando su pequeño hijo presenció la espesa y abundante humareda que expelía de aquella gigantesca torre. “Cuando salgo de mi casa veo el montón de humo, y lo que me dio fue por correr por toda la casa. Aquí estamos en el olvido, nos encontramos a merced de lo que ocurra. Cuando pasa algo siempre nos atacan los nervios, aquí donde estoy aun cargo los nervios de punta”.

Carmen de Lugo, habitante del Ali Primera sintió que la vida se le iba, pues al ver lo que ocurría sólo le vino a la mente su hijo, quien labora dentro de la empresa criolla.

“Al momento que observé eso me asusté tanto que en vez de agarrar el teléfono, para llamar ami hijo que trabaja allí (refinería), agarre fue el control del televisor. Aquí estamos traumatizados, hasta el sol de hoy no sabemos cómo estamos vivos. De noche aun dormimos con un ojo abierto y otro cerrado, pasa un carro y brincamos del susto porque pensamos que es la refinería que se está incendiando y salimos en carrera”.

El acontecimiento vivido la tarde de este miércoles hizo que Gloria de Lugo volviera a recordar el momento cuando estando con su familia, fue tumbada al suelo resultando herida por los vidrios, en aquella trágica noche cuando decenas de personas murieron y centenares heridas. “Con la tragedia ya uno no vive en paz acá, el trauma creo que nunca lo superaremos, aun mi casa se encuentra con grietas y cada vez que las veo me remonto a ese horrible día”.

Carmen Marín Pietri / CNP: 16.341