El yate del Rey de España será devuelto a quienes se lo regalaron

Foto EFE

El gobierno español acordó este viernes devolver el yate del Rey Juan Carlos al grupo de empresarios que se lo regaló en el año 2000, después que el monarca renunciara al uso del mismo en el actual contexto de crisis.

“Lo que hace hoy el gobierno es desafectarlo” de Patrimonio Nacional, la entidad pública que gestiona los bienes del Estado utilizados por la Casa Real, y ahora “serán los órganos correspondientes de Patrimonio Nacional que harán todos los trámites para proceder a la devolución del buque”, dijo la portavoz del ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, tras el semanal consejo de ministros.

El yate “Fortuna”, de 41,5 metros de eslora, volverá así a manos de la Fundación de Turismo y Cultura de las Islas Baleares que lo había donado al monarca y reclamado su devolución después de que Don Juan Carlos renunciara al mismo.

El barco fue comprado gracias a una millonaria colecta de empresarios de las islas Baleares, con el objetivo de garantizarse la presencia de la familia real en ese archipiélago mediterráneo como atractivo turístico.

“La decisión de donar la embarcación era ‘para el uso y disfrute del rey y de los miembros de la real familia’, es decir, una donación modal o finalista”, alegó la Fundación en mayo pasado al solicitar su devolución.

Dado que esta finalidad ya no se cumplirá, “el Patronato de la Fundación (…) ha tomado, por unanimidad, el acuerdo de solicitar la devolución del yate”, agregó.

El “Fortuna” se utilizaría así para “seguir desarrollando nuestras actividades de ámbito social y cultural y de promoción turística de las islas”, declaró entonces la presidenta de la fundación, Carmen Matutes, a la radio Onda Cero.

La Fundación tomó la decisión de pedir la devolución del buque después que la Casa Real anunciara que “el rey ha tomado la decisión de pedir a Patrimonio Nacional que proceda a la desafectación del bien”.

Con una salud debilitada, el monarca utilizaba poco el yate, cuyo elevado coste de mantenimiento contrastaba con las políticas de austeridad aplicadas por el gobierno español en su lucha contra el déficit. AFP