Marcha en Coro en repudio a asesinato cometido por Guardias Nacionales

La Marcha por la Paz y el respeto por la Vida se efectuó como estaba previsto, pero no contó con la asistencia esperada, “por miedo” y supuesto “saboteo”

Betzy Fernández, orientadora jubilada de la Unefm, esperaba ver las calles abarrotadas de gente pidiendo justicia por la muerte de madre e hija a manos de Guardias Nacionales, pero el pueblo coriano no fue tan masivo como por Twitter, Facebook y cadenas de PIN. Precisamente, las mismas redes sociales usadas como herramienta para condenar el trágico suceso y llamar a la movilización, resultaron armas de doble filo que ‘tumbaron’ la convocatoria. Desde la tarde del lunes, comenzaron a distribuirse por celulares cadenas, según las cuales, la marcha no se iba a efectuar por no estar autorizada, publica La Mañana.

Maribel López presume que, tal vez, la información se generó a raíz de un supuesto circular emitido por la Zona Educativa, que al parecer señalaba que la marcha no estaba autorizada y que este martes debía haber clases como cualquier día en los 36 centros educativos afiliados a la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec). Pero ése no fue el único inconveniente. A las ocho de la mañana de este lunes, quienes habían accedido a apoyar con el sonido la marcha, repentinamente, se negaron a prestar los equipos. Suponen los marchantes que, por alguna presión externa y el temor a no ser más contratados para actos oficiales, les hizo desistir. Desde la Alcaldía de Miranda, nunca respondieron a la solicitud del permiso y, salvo efectivos de Tránsito Terrestre, los demás funcionarios de organismos a los que se solicitó el resguardo brillaron por su ausencia.

“Es que, lamentablemente, aquí la gente vive de los puros 15 y último. Hay mucho miedo, nos tienen como amarrados. Es lamentable que como falconianos estemos dormidos y seamos indiferentes al problema de inseguridad y atropello de los organismos de seguridad sin tomar en cuenta que en algún momento nos puede pasar”, refutó Betzy Fernández. Pese a los “obstáculos”, se dio la marcha. El punto de partida fue el estacionamiento del Estadio “José David Ugarte”. “No hay camino para la paz, la paz es el camino”, se leía en un cartel azul, exhibido por uno de los niños asistentes. El inclemente sol, la temperatura a 39 grados y los mensajes en los que se suspendía la marcha, no inmutaron a cerca de 500 personas que, de forma pacífica, exhibiendo pancartas y con rezos, condenaron la violencia, venga de donde venga.

“No somos politiqueros ni tenemos consignas políticas; la nuestra es el Padre Nuestro o el tema ‘Juntos como Hermanos’. Nuestro deseo es elevar una plegaria a Dios, el que da la vida y el único que tiene el poder de quitarla, y pedir una plegaria por el descanso eterno de una madre y su hija que murieron trágicamente la noche del 4 de julio”, expresó Sor Alba Rodríguez, representante de la Avec, quien admitió que, ante “tantos obstáculos”, estuvieron a punto de suspender la marcha, cosa que no permitieron los que acataron la convocatoria.

Monseñor Julio Urrego, rector de la basílica Nuestra Señora de Guadalupe de “El Carrizal”, condenó la violencia, sin distingos. Abogó por el rescate de los valores, la educación, y reprochó que algunos padres no hayan abandonado sus roles; de allí que la mayoría de delincuentes vengan de hogares disfuncionales. Sobre el ataque mortal de Guardias Nacionales contra una mujer y sus tres hijas, dijo: “Eso no tiene nombre. No hay pañuelo para secar tantas lágrimas. El Estado, la iglesia y la familia, debemos ponernos de acuerdo para recuperar los hogares y la calma”.

En relación a que no acudió a la marcha la cantidad de gente que se esperaba, lamentó la indiferencia de las personas y dijo que, en lo particular, asistió porque, ante hechos como éste, nadie puede hacerse de la vista gorda. “No me voy a quedar bajo la sombra”, sostuvo. “Nosotros nos pronunciamos y condenamos la violencia con oraciones, confiando en que nuestro Señor Jesucristo nos cubra con su manto. Es necesario impulsar el rescate de los valores y eso es lo que hacemos desde las escuelas salesianas”, destacó Daniel Carrillo, presidente de la Sociedad de Representantes del Colegio “María Auxiliadora”. Judith Graterol aboga por tiempos seguros en los que los padres, al ver salir a la calle a sus hijos, no se queden con el corazón en la boca y con la incertidumbre de saber si no regresan”.

Hace cuatro años, la familia Graterol pasó por el mismo episodio trágico que hoy enluta a la familia Pérez Pacheco. Su sobrino, el abogado recién graduado José Luis Graterol, de 22 años, también fue asesinado por efectivos de la Guardia Nacional en el sector “El Remolino”, carretera Lara- Zulia. Una historia similar a la ocurrida en “Las Calderas”. Guardias le cayeron a tiros al Ford Fiesta, plateado, placas GBS-70M, en el cual andaba con dos personas, una de las cuales resultó herida. El caso está en fase de juicio. Genaro Velásquez, miembro de la Sociedad Activa de Coro y de la Apunefm, cuestionó el proceder de los funcionarios cuando están armados.

“En el caso de ‘Las Calderas’, no midieron su responsabilidad. Son Guardias jóvenes, pero no tienen formación y parecen desconocer que en Venezuela la Constitución no avala la pena de muerte, ni siquiera para los delincuentes. Eso no se justifica”, indicó. Pese a los obstáculos denunciados, hubo marcha.

Gerardo Morón/ CNP: 15.560