Mira por qué es peligroso usar sandalias un día entero

El uso frecuente o durante un tiempo prolongado de las sandalias podría estar detrás de algunos trastornos como las fascitis plantar, la inflamación de los músculos del pie o incluso el dolor en la parte baja de la espalda. Sin embargo, si sigues unos cuantos consejos podrás seguir usando este calzado tan veraniego.

Como cada verano las sandalias conocidas como ‘flip flop’ se han apoderado de las calles. No hay calzado que anuncie mejor la llegada del calor y los días de la playa. Puedes encontrar todo tipo de modelos y en cualquier lugar, desde Nueva York hasta las playas de Brasil. Todo el mundo parece tener las suyas. Sin embargo, algunos estudios empiezan a alertar de que no estamos ante un calzado seguro o con el que se pueda andar durante muchas horas. Al parecer su uso frecuente podría ser la causa de una variado rango de enfermedades, como la fascitis plantar, la inflamación de los músculos o dolor de la parte baja de la espalda.

Según indican los expertos cuando usamos sandalias nuestros pasos son más cortos que, por ejemplo, con unas zapatillas deportivas y los talones chocan con el suelo de un modo no del todo vertical como sucede con otro tipo de calzado, lo que altera el ritmo natural de nuestra marcha. Esto sucede porque la mayoría de las personas suele tensar los dedos del pie para mantener mejor la sujeción de la sandalia y la presión de los dedos añade estrés a la zona del tobillo y a todo el pie en general.

Lo que empieza siendo un esfuerzo adicional para el talón y el arco del pie termina en una inflamación de las piernas, las caderas y la parte baja de la espalda.

Las flip flops también están en el punto de mira porque su uso frecuente se relaciona con la fascitis plantar, una inflamación del tejido conectivo del pie y que empeora en las personas con sobrepeso y que llevan un estilo de vida sedentario.

¿Hay que tirar las flip flops? Por lo visto es posible evitar esta solución radical y seguir usando sandalias flip flops en el verano.

Aquí te decimos cómo hacerlo:

– Reemplaza las sandalias cada tres o cuatro meses y úsalas solo para cortos periodos de tiempo.

– Elige modelos de piel, las flip flop de plástico se relacionan más con el riesgo de irritación en los pies, incluidas las rozaduras y las ampollas.

– Asegúrate de que eliges la talla correcta para ti.

– No las uses para todo. Es conveniente dejar que el pie descanse. Mejor para ir a la playa o la piscina o par ir un momento al supermercado que para andar largas distancias.

Mujerhoy.com