Oposición bajo ataque, aumenta intimidación y Capriles enfrenta un posible arresto

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el heredero del fallecido populista Hugo Chávez, está aumentando la intimidación a sus adversarios políticos al tiempo que su gobierno se prepara para unas elecciones municipales cruciales, en medio de una economía en declive.

Oscar López, un colaborador cercano del ex candidato presidencial Henrique Capriles, se ocultó de la justicia el viernes luego que un diputado oficialista confirmara que se había librado orden de captura en su contra. Días antes, el apartamento de López, jefe de despacho del gobernador Capriles, fue allanado por agentes de inteligencia militar, de acuerdo a representantes oficiales de oposición.

“López no sabe de que se trata este circo de modo que está tomando precauciones” ocultándose de la justicia, dijo Julio Borges, diputado y coordinador nacional del partido líder de la oposición, Primero Justicia.

El propio Capriles enfrenta riesgo de arresto luego que el Tribunal Supremo rechazara las impugnaciones presentadas contra los resultados de la elección presidencial de abril, en las cuales Maduro ganó por estrecho margen, en medio de acusaciones de fraude. El TSJ impuso a Capriles una multa de 1.700 dólares por haber intentado un recurso “irrespetuoso” y afirmó que el líder de la oposición debería ser procesado por tratar de arruinar la elección.

“Es una forma de atacar a Henrique y a su movimiento”, afirmó Borges.

Un representante oficial de alto nivel de EE.UU. está preocupado por estos acontecimientos en Venezuela. “El gobierno venezolano está avanzando en acciones legales contra la oposición, una iniciativa que los EE.UU. consideran profundamente preocupante”, dijo el representante oficial. La ola de acciones contra líderes de oposición como Capriles “genera legítimos y urgentes preocupaciones”, dijo el representante.

La oficina de la Fiscalía General de la República y el Ministerio de Información declinaron declarar al respecto.

Los venezolanos tendrán una nueva contienda electoral en diciembre, para elegir 335 alcaldes, así como varios cientos de concejales. Estas elecciones serán el primer termómetro de la popularidad de Maduro desde su victoria en las elecciones presidenciales de abril.

Desde la elección de abril, la economía venezolana ha mostrado signos de tensión creciente, luego de creciente gasto público que caracterizó el gobierno del presidente Chávez, quien falleció el pasado maro. La inflación en el país supera el 42%, productos básicos de uso diario, como por ejemplo papel toilet, escasean, y a pesar de los elevados precios del petróleo, Venezuela incumplió el pago de un bono de $100 millones correspondiente a una empresa de acero recién nacionalizada (Sidetur), hecho que alarmó a los compradores de bonos. Divisiones en el chavismo, nominalmente liderado por Maduro, son profundas.

“Este es un gobierno herido tanto en su mandato como en su dinámica interna. Y como cualquier animal herido, puede ser muy peligroso. Está tomando medidas muy severas para consolidar su poder”, dijo Christopher Sabatini, director senior de políticas en la Sociedad de las Américas y el Consejo de las Américas.

Esta semana, las autoridades encarcelaron y congelaron los bienes de Leocenis García, editor del periódico independiente Sexto Poder, quien había publicado recientemente reportes sobre presunta corrupción en el gobierno El jueves, un juez multó a dos periódicos de oposición – incluyendo El Nacional, el diario más influyente en Venezuela – aplicando una multa de 1% de sus ingresos de 2009 por publicar una fotografía que mostraba el evidente deterioro de la morgue de la capital. El juez afirmó que la fotografía era dañina para el bienestar de los niños.

En Caracas, Juan Carlos Zapata, autor y analista político, dijo que la represión creciente muestra claramente la intención del gobierno de amedrentar a la oposición. “Ellos quieren desmantelar a la oposición, quieren que los aliados de Capriles abandonen el país, y que Capriles tire la toalla antes de las elecciones”, dijo Zapata. “Es un plan orquestrado para espantar a la oposición”.

JOSÉ DE CÓRDOBA y EZEQUIEL MINAYA