Cinco razones para… ¿no desayunar?

Si respetas los fundamentos básicos de una dieta saludable, la comida de la primera hora del día pudiese ser negociable. Lo sabemos, es casi un sacrilegio afirmar que no desayunar puede hacerte bien, luego de que nos han repetido infinidad de veces que es la comida más importante del día, que es el único momento en que puedes comer carbohidratos y azúcares sin límites, que si no lo hacemos afectamos al metabolismo y aumentaremos de peso… Pues, investigaciones del doctor John Berardi, cofundador del portal Precision Nutrition, han desmontado parte de estas creencias.

La concepción de que no podemos salir de nuestra casa antes de servirnos un desayuno completo -y muchas veces pesado- ha mutado el simple concepto de ‘comer al levantarse’ a una dieta aniquiladora y obligatoria.

No se está negando el hecho de que la investigación previa comprobó que las personas que desayunaban todos los días gozaban de buena salud, pero los datos por sí solos no necesariamente demuestran que hacer lo contrario trae efectos adversos.

Así, el Dr. Berardi afirma que las personas que se saltan el desayuno o practican ayunos intermitentes pueden gozar también de buena salud: “Un 85% por ciento de los pacientes que recibimos les recomendamos respetar el desayuno y hacer varias comidas al día de proporciones pequeñas, pero esto es para que, a la larga, aprendan a tener buenos hábitos alimenticios. Si eres une persona que toma regularmente buenas decisiones nutricionales, que se alimenta sanamente todos los días, entonces el desayuno puede ser negociable”.

De hecho, saltarte el desayuno puede traerte algunos beneficios importantes, desde la posibilidad de adelgazar unos kilos como incrementar los niveles de la hormona anti envejecimiento.

Lo más importante: tu metabolismo no sufrirá ningún daño. Comer pequeñas raciones durante el día, incluyendo el desayuno, no tiene como fin necesariamente estimular el metabolismo, según las explicaciones de Berardi, quien es coautor de un estudio exhaustivo sobre la frecuencia de las comidas para la Sociedad Internacional de Deportes y Nutrición.

La intención es demostrar que otras rutinas de alimentación saludables son posibles sin tener que seguir la regla “inquebrantable” de desayunar “como un rey”.

Si te sientes bien con los efectos que un buen desayuno origina en tu cuerpo y organismo, está muy bien que continúes con esa rutina, pero si sientes que tu apetito no está en su mejor momento durante las primeras horas del día (el caso de muchos hombres y mujeres), no hay nada de malo en evitar ese ritual matutino.

Estas son las 5 razones del Dr. Berardi que lo justifican:

1. No es necesario para mejorar tu metabolismo

Este es quizás la creencia más ligada al desayuno: acelera el metabolismo y no consumirlo origina irregularidades. Pero en realidad la idea de que nuestro metabolismo funciona lentamente debido a que nos hemos saltado alguna comida del día no es enteramente cierta. Es la cantidad de calorías que consumes diariamente y la composición de los alimentos (cantidad de proteínas, carbohidratos y grasas) lo que realmente impacta positiva o negativamente a nuestro metabolismo.

2. Puede llevarte a comer menos el resto del día

Si te saltas el desayuno puedes, de hecho, comer menos durante el resto del día. ¿Por qué? Pues, realizarías en vez de seis comidas pequeñas durante el día, podrías comer sólo tres que saciarán tu hambre de manera más efectiva. Esto puede reducir la ingesta total de calorías y conducir a la pérdida de peso.

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