Aumento del salario mínimo diario no alcanza para un café

Aumento del salario mínimo diario no alcanza para un café

FOTO EFE

A partir del 1º de septiembre el salario mínimo pasará a ser de 2.702,73 bolívares, 10% más. El incremento de 245 bolívares corresponde al segundo aumento del año decretado por el Ejecutivo, que en mayo fijó la mínima remuneración en 2.457,02 bolívares. Esto implica que a partir de mañana, los venezolanos recibirán 8,1 bolívares más diarios.

El Nacional/Nicolle Yapur y Luis Carías Toscano

El aumento es insuficiente para cubrir algunos gastos del día a día. Un café pequeño de panadería cuesta 10 bolívares. Si se desea acompañarlo con un desayuno sencillo, una empanada, por ejemplo, deberá invertir algo más, entre 12 y 25 bolívares, dependiendo de la zona de Caracas.





Un refresco o un jugo de lata pueden conseguirse entre 15 y 20 bolívares, según el establecimiento. Si se trata de un batido natural es más costoso. El aumento, no obstante, sí cubre el costo de un pasaje de autobús: 5 bolívares cuesta el traslado en rutas intermunicipales, y 3 bolívares el boleto ida y vuelta en el Metro. También alcanza para pagar la canilla de pan que puede costar hasta 6 bolívares y para comprar un litro de leche pasteurizada –6,60 bolívares–. Estos bienes y servicios se pueden comprar con los 8 bolívares adicionales que percibirán quienes ganan sueldo mínimo, porque están regulados.

Trabajadores consultados señalaron que el aumento de 245 bolívares mensuales a partir de mañana, será destinado a alimentos, medicamentos y transporte. “Lo esencial, porque no da para mucho. El incremento no cubre la inflación”, afirmó José Sosa. Añadió que el alza salarial es poco para pagar el incremento del pasaje (en dos vías), que pasará de 5 a 6 bolívares a partir de mañana.

“El dinero se disuelve porque han aumentado varios alimentos”, expresó Osmary Brito. Morelba Velásquez indicó que es poco lo que puede cubrir el alza de 10% en el salario mínimo, pues de una quincena a otra los precios varían en los mercados, mientras que Victoria Sojo contó que gasta la mayor parte de su sueldo en medicamentos para su madre. “Quizá alcance para alguna medicina adicional”, señaló.

“La situación es muy difícil, pero poco a poco se hace lo que se puede con lo que se tiene”, consideró Mario Peña, mientras que Oscar Yépez aseguró que es una retribución por el trabajo aceptable. “Depende de dónde se hace mercado pueden satisfacerse las necesidades. Hay que buscar en varios lugares, observar muy bien las ofertas”.

Inflación diluye el salario. El índice nacional de precios al consumidor del Banco Central de Venezuela muestra que la variación anualizada se situó en el mes de julio en 42,6%, y la acumulada en 2013 está en 29%.

“Suponiendo que para el mes de septiembre la inflación anualizada se mantenga estable y llegue a 43%, el incremento del salario acumula 32%. Esto implica una pérdida de poder de compra de 8%, lo que es bastante significativo para un solo año”, explicó Henkel García, director de la firma Econométrica.

La capacidad adquisitiva del salario mínimo alcanzó en 2007 su punto más alto en 15 años. “Actualmente nos encontramos 17% por debajo de ese pico”, señaló el experto.

Agregó que de nada sirve los aumentos de salario sin un repunte en la producción, ya que esta medida sólo empuja al alza la inflación y reduce la cantidad de bienes y servicios que pueden adquirirse con el sueldo recibido.

Las devaluaciones tampoco han ayudado a mantener el nivel de compra del salario. En febrero, la tasa de cambio pasó de 4,30 a 6,30 bolívares por dólar. 2.702,73 equivalen a 429 dólares al tipo de cambio oficial.

Con el incremento el salario pasaría del quinto al segundo puesto entre los más altos de Suramérica. Sin embargo, éste no ha sido el más elevado: en 2010, el piso salarial representaba 470,8 dólares y 449,8 dólares en 2009.

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