El Vaticano explicó a embajadores del mundo su rechazo a una intervención en Siria

El Vaticano reunió este jueves a los embajadores de todo el mundo ante la Santa Sede para explicar el rechazo del papa a cualquier tipo de intervención armada en Siria.

La reunión, organizado por altos responsables de la secretaría de Estado (el gobierno del Vaticano) es un paso más en la campaña del papa Francisco contra la intervención en Siria, una ofensiva diplomática sin precedentes desde que hace diez años el papa Juan Pablo II se opuso a la guerra en Irak lanzada por el presidente George W. Bush.

El Vaticano y el papa están movilizando con todos los medios posibles, incluidos las redes sociales, a católicos y no creyentes para que participen en un jornada de ayuno y oración contra la guerra que se celebrará el sábado en todo el mundo. El papa presidirá ese mismo día una vigilia de cuatro horas en la plaza de San Pedro.

Francisco condenó el pasado domingo con firmeza el uso de armas químicas pero rechazó cualquier tipo de intervención militar extranjera en Siria. “El uso de la violencia no trae la paz, la guerra llama a la guerra, la violencia llama a la violencia”, dijo el papa.

Su llamamiento fue recibido favorablemente en muchos países del mundo, también en Latinoamérica, y tiene el apoyo de las iglesias orientales así como de otras religiones.

Según la agencia vaticana Fides, el gran muftí de Siria, Ahmad Badredin Hasu, líder espiritual del islam sunita en el país, quiere estar presente en la plaza de San Pedro en la vigilia del sábado.

Por su parte los consejos pontificios (órganos del Vaticano) para el diálogo interreligioso, para las relaciones con los judíos y por la unidad de los cristianos afirmaron en un comunicado conjunto que la paz es un “bien” que hay que defender y dieron la bienvenida a “todos los que quieran responder a la invitación del papa para vivir momentos de oración, de ayuno y de reflexión”.

AFP