Rafael Nadal es el número 1 del mundo

Siete meses estuvo sin jugar, ocho le demandó volver al número 1 del mundo. Tras un espectacular 2013, que todavía guarda algunos capítulos por descubrir, Rafael Nadal, desbancó a Novak Djokovic de la cima del ranking mundial y luego de dos años, volvió a poner su nombre en lo más alto: “Es como un regalo después de una gran temporada, una de los mejores de mi carrera, sin ninguna duda”.

Nadal, estuvo cerca de la eliminación en cuartos, ante Fabio Fognini, quien tuvo ventaja de 6-2 y 4-1, pero salió adelante y no tuvo demasiado trabajo en semis, ya que Tomas Berdych se retiró en medio del primer set: “Es un poco triste conseguirlo de esta manera, pero volver a la cima del ranking después de medio año sin jugar es muy especial. He hecho 13 finales este año, en 14 torneos, algo que nunca había logrado antes”.

La estadística marca que desde el lunes, Nadal comenzará su 103ª semana como número 1. Pero para el español lo realmente importante estuvo en el proceso que lo llevó a recuperar terreno en el circuito: “Al final, el uno es sólo un número. Lo que me hace feliz de verdad es todo lo que he hecho para volver a este puesto, mucho más de lo que soy ahora”.

Y recordó: “Al principio fue muy duro, incluso con los buenos resultados. Después el nivel del tenis fue mucho mejor de lo que yo hubiera pensado antes en un período tan corto. En Acapulco jugué increíble y en Indian Wells también. Nunca pensé que sería capaz de jugar tan bien en tres semanas, pero lo hice”.

“Me sentía impaciente por entrar a la pista, emocionado de volver a jugar en grandes estadios, y probablemente muy fresco mentalmente. He trabajado duro cada día con la actitud correcta y por eso estoy ahora en esta situación. Hoy me siento competitivo, capaz de ganarle a cualquiera. Sin estar sano, nada es posible”, agregó.

No obstante, y con repetida humildad, se encargó de decir sus nuevas metas: “Soy el número 1 del mundo hoy, pero no tengo asegurado acabar así al final de la temporada. Queda la final, queda Shanghai. No me siento mejor jugador ahora que antes del partido. Y no me iré a dormir sintiendo que soy el mejor jugador del planeta”.

Para el disfrute, entonces, habrá que esperar: “Las celebraciones son para el final de año, no antes. El tenis es tan particular que no hay tiempo para festejar. En pocos días estás en otro torneo jugando y compitiendo contra otro jugador que quiere ganarte. Al final de año, si acabo número 1, sí será ocasión para celebrarlo, porque hace un año estaba en una situación muy diferente. Pero para eso necesito ganar más partidos”.