Cemento es como un “oro gris”

Foto El Tiempo

Con la cercanía del mes de diciembre y la ilusión de hacer arreglos en las casas para las fiestas navideñas, en muchos hogares se destina parte de las utilidades de fin de año a las mejoras necesarias y de allí que el invertir en la construcción motiva a muchos, reseña El Sol de Margarita.

También pintar las viviendas y hacer las limpiezas para que todo luzca mejor para la Navidad es tradicional. Sin embargo, construir no va al ritmo de los deseos, ni del poder adquisitivo. Adquirir el cemento a precio regulado termina siendo una odisea, como lo comenta Pedro (se reserva el apellido), un obrero del municipio Díaz, a quien le consta lo difícil que es comprar algunos sacos de cemento. “Muchos trabajitos se le caen a uno porque la persona que nos contrata no consigue cemento y si lo encuentra pasa de los 100 bolívares. Igual sucede con los bloques, porque como también necesitan cemento para fabricarlos un bloque en este momento lo están vendiendo entre siete y diez bolívares”, comentó.

Desde el año pasado la Cámara de la Construcción de Venezuela ha señalando que el sector privado está sufriendo las consecuencias de la escasez de insumos.“Preocupa que América Latina esté siendo un motor para la recuperación, pero nosotros nos quedamos atrás si comparamos con Colombia, Chile o Panamá”.

Premezclados para grandes obras

Al menos cinco empresas premezcladoras de concreto sirven de apoyo al sector construcción en el estado Nueva Esparta. Uno de los propietarios de estas compañías, quien prefirió no identificarse, explicó que el proceso que se sigue es que adquieren el cemento “a granel” desde tierra firme a la empresa cementera estatal. Llega a la Isla el camión, tras su transporte por supuesto en el ferry, y cuando está en Margarita la unidad los depositan en los “silos” de las plantas. Las mayores demandas del premezclado generalmente se sienten cuando se construyen centros comerciales de gran dimensión.