Países en desarrollo enfrentan incremento de cáncer de mama

El aumento de la incidencia y mortalidad por cáncer de mama representa una amenaza creciente y significativa en países en desarrollo, según revela el estudio global “Prevención, Detección Precoz y Gasto Económico del Cáncer de Mama”, patrocinado por GE Healthcare.

De acuerdo con el co-autor del estudio, Bengt Jönsson, profesor de Economía de la Salud en Stockholm School of Economics: “El cáncer de mama está en incremento en los países en desarrollo, principalmente debido al aumento de la expectativa de vida y los cambios en el estilo de vida, como por ejemplo el hecho de que las mujeres hoy tengan menos hijos o las ingestas hormonales, como en las terapias pos-menopausia. En estas regiones, las tasas de mortalidad han crecido como consecuencia del diagnóstico tardío de la enfermedad y el limitado acceso a tratamientos; lo que es una bomba de tiempo para los sistemas de salud y los responsables de las políticas de estos países, quienes deben trabajar para neutralizar”.

La importancia de la concienciación

El Estudio sobre “Prevención, Diagnóstico Precoz y Gasto Económico del Cáncer de Mama” sugiere que en los países en desarrollo, la falta de concienciación de la población, sobre el cáncer de mama y los métodos de diagnóstico, está colocando vidas en riesgo. Por ejemplo, un estudio reciente realizado en la Ciudad de México indicó que muchas mujeres sienten incomodidad y preocupación por hacerse la mamografía.

Claire Goodliffe, Directora de Oncología Global de GE Healthcare, comentó que “hay una gran preocupación por las mujeres en los países recién industrializados, pues éstas resisten hasta el último momento para realizarse los chequeos médicos; por esta razón, GE trabaja permanentemente, junto con los gobiernos y ministerios de salud de esas regiones, para aumentar el acceso a los exámenes de diagnóstico y mejorar la concienciación de la población”.

Años de vida saludable que fueron perdidos
El estudio logró conclusiones interesantes sobre el impacto del cáncer de mama en la vida de las mujeres que la padecen; 15 millones de años de “vida saludable” se perdieron en el mundo en 2008 por las mujeres que murieron a temprana edad o que fueron diagnosticadas con cáncer de mama. El tiempo de vida saludable perdido es definido en base a los años perdidos por muerte prematura o por quedar incapacitado por los efectos ocasionados por la enfermedad.

En África, Rusia, México, Turquía y Arabia Saudita, el número de años de vida saludable perdidos por muerte fue hasta 7 veces mayor que en otras partes del mundo. De acuerdo con Bengt Jönsson, co-autor del estudio: “Las conclusiones del informe sugieren que una alarmante cifra de mujeres continúan muriendo de cáncer de mama en todo el mundo, y esto parece estar relacionado con el acceso a programas de diagnóstico de mama y gastos con salud.”

El especialista resalta la falta de datos precisos y actuales sobre temas como la incidencia del cáncer de mama y mortalidad, el impacto económico ocasionado por la enfermedad y los datos sobre resultados del tratamiento y fases de diagnóstico. “Tal hecho limita el análisis de cómo los cambios en la práctica clínica son capaces de afectar los resultados de los pacientes y necesidades de tratamiento”, concluyó Jönsson.

Mientras la mortalidad cae, la calidad de vida pasa a ser un punto de atención
Como las tasas de incidencia de cáncer de mama han aumentado en los países en desarrollo, en el transcurso de los últimos 50 años, no es sorpresa afirmar que el enfoque principal del tratamiento haya sido la supervivencia. Sin embargo, a medida que más mujeres viven con la enfermedad y las tasas de supervivencia mejoran, el estudio sugiere que la calidad de vida se está tornando en un asunto crucial. Como resultado, se sugiere a los médicos concentrarse en la medición del impacto del diagnóstico y del tratamiento con base en la calidad de vida el paciente, con el fin de identificar cuáles son los problemas que puedan tener y cómo éstos pueden ser mitigados.

Claire Goodliffe concluye que “este estudio revela una conexión directa entre las tasas de supervivencia de los países y la etapa en que el cáncer de mama es diagnosticado. Es una prueba más de la necesidad de la detección temprana y el tratamiento que le damos a las controversias actuales sobre los daños relativos, beneficios y eficiencia (costo-beneficio) de la detección”.