Aparece pez eléctrico en Venezuela

Aparece pez eléctrico en Venezuela

Un grupo internacional de investigadores descubrió una nueva especie de pez eléctrico en un río de Guyana Esequiba, informó el martes el coordinador de la misión, el colombiano Javier Maldonado, quien publicó el hallazgo en la revista científica Zoologica Scripta.

El nuevo animal, bautizado Akawiao penak, es un pez de agua dulce, mide como máximo 10 centímetros y difiere de otros animales en sus huesos y en la morfología del cráneo, dijo a la AFP Maldonado, un científico de la Universidad Javeriana de Bogotá especializado en peces eléctricos.





Los investigadores, que publicaron su hallazgo en agosto de 2013 en la revista científica arbitrada Zoologica Scripta, analizaron además el ADN y trazaron el árbol evolutivo de este pez anguiliforme que habita en el río Mazaruni, en el territorio en reclamación de Venezuela. Así, determinaron que el animal representa un nuevo género y, por lo tanto, una nueva categoría taxonómica.

Maldonado explicó que el Akawiao penak pertenece a un grupo de peces popularmente conocidos como “cuchillos”, por la forma de su cuerpo, o eléctricos, debido a su capacidad de producir y detectar campos eléctricos, los cuales usa para navegar, identificar objetos y comunicarse con otros peces de su especie.

Estos peces, que tienen una visión muy limitada y habitan zonas turbias del río, producen y detectan cargas eléctricas, con las que obtienen información de su entorno.

“La mayoría de la descargas no son perceptibles, es decir (los peces) se pueden agarrar con la mano, ya que la frecuencia es muy baja. No se pueden ver, pero se pueden escuchar, ese sonido se graba”, dijo Maldonado.

Las misiones de exploración del equipo de investigación fueron organizadas por el Royal Ontario Museum, de Canadá, y la Universidad de la Guyana, en Georgetown.

“El hecho de que esta área sea tan remota y haya estado aislada tanto tiempo implica que sea muy probable encontrar nuevas especies”, afirmó Nathan Lovejoy, miembro de la misión, en el diario de la Universidad de Toronto.

AFP