Farc insisten en que referendo no es la vía para avalar acuerdo de paz

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La guerrilla de las FARC rechazó el jueves la aprobación del proyecto de ley que permite someter a referendo un eventual acuerdo de paz en Colombia y reiteró que la vía es una Asamblea Constituyente, poniendo de relieve las amplias diferencias que han impedido un avance de sus negociaciones con el Gobierno.

Uno de los miembros de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la mesa de diálogo instalada hace casi un año, Rodrigo Granda, insistió en la posición de esa guerrilla de que el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos presentó el referendo “de forma unilateral”.

“Está en todo su derecho, aunque viola cuestiones de bilateralidad”, dijo a periodistas al reaccionar a la aprobación el miércoles en la noche por parte del Congreso colombiano del proyecto de ley que deja abierta la celebración de un referendo durante las elecciones del 2014.

“Hay otros mecanismos que tenemos que discutirlos aquí en la mesa. Nosotros hemos seguido creyendo que una Asamblea Nacional Constituyente es un mecanismo que no pierde validez sino que por el contrario todos los días gana más y más espacio en el país”, agregó antes de ingresar en el Centro de Convenciones de La Habana donde celebran el diálogo.

El tema de referendo frenó mayores avances en el ciclo anterior de las conversaciones en las que discuten el segundo tema de la agenda referido a participación en política de las FARC, que busca garantías para que los rebeldes depongan las armas y se integren a la vida política como un partido.

Hasta el momento sólo alcanzaron un acuerdo parcial en el tema agrario que garantiza el acceso a la tierra a los campesinos y políticas para reducir la pobreza y la desigualdad en el sector rural.

El Gobierno colombiano insistió en la necesidad de agilizar las negociaciones que comenzaron el noviembre del 2012 para poner fin a medio siglo del conflicto armado, pero las FARC le replicaron que el proceso no es “un carro” que pueda ser acelerado.

“Los diálogos de paz no son un carro que usted le puede meter el acelerador cuando quiere (…) son cuestiones muy complejas, ya lo hemos dicho en muchas y repetidas oportunidades, creemos que los tiempos de la mesa son los que aquí digamos con toda seriedad”, dijo Granda.

“Los tiempos son los necesarios. Nosotros no estamos acá en una carrera de 100 metros planos, estamos hablando lo estratégico para el país, los problemas de la guerra y de la paz. Colombia quiere, anhela, necesita esa paz”, agregó.

Las partes tienen por delante otros temas referidos al narcotráfico, la compensación a las víctimas de la violencia y el fin de la confrontación. Reuters