Doño Bárbaro por @jesúselorza

Doño Bárbaro por @jesúselorza

El hijo de un dirigente deportivo le pide a su padre, que lo ayude en su tarea escolar sobre la obra literaria de Rómulo Gallegos. De inmediato, vienen a la memoria los recuerdos de la época de estudiante en la clase de Castellano y Literatura. Pobre Negro, Cantaclaro, Sobre la misma tierra,  la Trepadora comienzan a recorrer el camino de los recuerdos en la mente del padre y con el orgullo a millón, respalda la petición de su hijo.

– ¿Cuál es la tarea que te asignaron?

-Analizar una de sus novelas y aplicarlas a un contexto actual.





Como el padre en esos días estaba participando de las discusiones sobre las elecciones del Comité Olímpico Venezolano, decidió, contextualizar esa situación con el trabajo de investigación que le habían asignado a su hijo.

-Creo, le dijo a su hijo,  que debemos basarnos en su novela más exitosa “Doña Bárbara” por cuanto en ella está plenamente representada aquella Venezuela cruel, insensible por la corrupción, traición, despotismo, falta de libertad, latifundismo e injusticia y brujería; aunque en el melodrama se muestra que en la realidad existía también una raza buena que ama, sufre y espera para luchar contra la dictadura desenfrenada de aquel entonces, gente representada por Santos Luzardo. En su novela, Gallegos nos plantea, de la manera más clara posible, una solución al caudillismo. Fenómeno político que consiste en  la llegada en cada país de líderes carismáticos, cuya forma de acceder al poder y llegar al gobierno estaba basada en mecanismos informales y difusos de reconocimiento del liderazgo por parte de las multitudes, que depositaban en “el caudillo” la expresión de los intereses del conjunto y la capacidad para resolver los problemas comunes. Hoy en día, esta historia caudillesca se refleja en el olimpismo venezolano cuando un dirigente frustrado, porque, nunca, en su vida profesional, pudo alcanzar la presidencia de una federación deportiva. Sin embargo, por conveniencias política-partidista llega a la jefatura del Instituto Nacional de Deporte y posteriormente es nombrado Viceministro.

Con esa alta investidura, descarga todo odio y violencia centralizadora contra el sector deportivo federado para obligarlos a que modifiquen los estatutos del Comité Olímpico Venezolano y hacer permisible que un funcionario de gobierno pudiese ser miembro del comité ejecutivo de esa organización.

Con el cerco de persecución y amenazas, logró su cometido y acto seguido fue electo presidente del COV. Transformó de esa manera al movimiento olímpico en su feudo personal…o La Hacienda del Miedo como diría Gallegos. Algunos dirigentes se transformaron en los nuevos Juan Primito, Mister Danger o Pernalete para servir de cómplices al caudillo olímpico. Otros pasan a ocupar el papel de Balbino Paiva o Melquíades Gamarra al transformarse en los testaferros del amo. El símbolo del arribismo, quedó representado en el nuevo Mujiquita que colocaba su inteligencia al servicio de justificar las tropelías del caudillo. Su triste papel es el de maquillar todos los atropellos del caudillo y servir de jefe de campaña en los procesos electorales para que no lo dejen por fuera. También hay sus Mariselas que son echadas al abandono después de haber sido utilizadas.

En fin, hijo mío, creo, que si la dirigencia deportiva logra romper ese círculo de terror impuesto por la barbarie de los representantes de la falsa y mal llamada revolución del siglo XXI, surgirán cientos o quizás miles de Santos Luzardo que levantaran las banderas de la Democracia y la Libertad.

-Papá, con todo lo que me has dicho, no me queda ninguna duda para titular mi trabajo como “Doño Bárbaro” y de inmediato incorporarme con mis amigos a la práctica deportiva y organizar los comités de lucha y resistencia para logar un movimiento olímpico de libertades democráticas…, gracias por la orientación que me diste. No esperaba menos.

 

Jesús Elorza