Compras masivas se extienden a pequeños comercios

(Foto EFE)

Tras cuatro días de inspecciones a tiendas de electrodomésticos, las colas y listas de compradores dejaron las grandes cadenas para aparecer en las puertas de otros negocios, publica El Tiempo.

Rafael Martínez Gotera /El Tiempo

La mercancía comienza a escasear en las tiendas tras cuatro días de compras masivas de electrodomésticos en las calles de Caracas.

La población se ha volcado ya no sólo a las grandes cadenas de venta de artefactos del hogar (Daka, Mundo Samira, JVG, entre otros), sino que abarrotaron las puertas de los pequeños comercios.

Incluso las rebajas de más de 50% de los importes fijados para la temporada decembrina se extendieron ayer a jugueterías, mientras los consumidores se desplazaban por la capital entre la tensión reinante y la expectativa de tener suerte y poder entrar a un local. Algunas personas, tras más de seis horas bajo el sol, lograban su cometido.

En Chacao, a las 11:30 am varios funcionarios de Indepabis se encontraban en las tiendas de la avenida Francisco de Miranda como Martell y Sonelectric II. A pesar de que los locales permanecían cerrados ya la gente hacía filas a las puertas esperando rebajas de 30 y 40 % en los productos.

Lo mismo sucedía en las tiendas del Sambil como la Samsung, JVG y Sony. A pesar de que los locales no habían abierto porque se encontraban modificando el precio de los artefactos, la gente se mostraba impaciente para hacer las compras.

En La Hoyada, en el centro de la Capital, varios comercios pequeños bajaron sus santamarías ante el temor de saqueos. También en El Cementerio circularon versiones de desórdenes. Las tiendas Daka y Mundo Samira de Boleíta cerraron sus puertas ayer, pues ya se les agotó la mercancía.

En La Candelaria, más de mil personas aguardaban pacientemente para comprar equipos en la tienda Pablo Electrónica. La cola le daba más de una vuelta a la cuadra, y la policía tuvo que cerrar la calle para poder mantener el orden. Quienes habían esperado desde la mañana del lunes lograron comprar a precios considerablemente bajos. Por un televisor de 32 pulgadas pantalla plana, una señora pagó Bs 3 mil 200. También logró llevarse seis equipos de sonido, a Bs 4 mil cada uno.

A una cuadra, en la otra sucursal de la misma tienda, la gente esperaba desde el lunes en la noche para adquirir equipos de línea blanca, aún sabiendo que el negocio permanecería cerrado hasta el jueves. Entre los presentes corría el rumor de que abrirían hoy.

Con dificultades

Otros locales más pequeños también fueron visitados por funcionarios del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Indepabis), quienes los obligaron a ajustar los precios de los productos. Los propietarios de las tiendas aseguran que los precios que fija el ente no tienen asidero en los costos de compra que ellos manejan.

La tienda Oasis 2012 Electrónica tuvo que reducir más de 40% el costo de sus artículos. Aquí, un equipo de sonido y una nevera de 12 pies, se ofrecían en Bs 4 mil y Bs 12 mil 500 respectivamente.

En este local no había presencia policial, y la entrada de personas era libre. Los televisores habían desaparecido, y la gente que entraba se llevaba las neveras y cocinas que quedaban. A pesar de las facilidades, cerca de mediodía, un grupo intentó caldear los ánimos, pero la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) frustró el intento. Después de esto, se restringió el acceso.

A escasas cuadras del parlamento, en La Hoyada, la juguetería El Botón de Oro fue inspeccionada por el Indepabis, obligándoles a ajustar los precios. Más de 250 personas se enumeraron para poder comprar juguetes a menor costo.

General Import vivía una situación similar. Se mantuvo a puertas cerradas y bajo estricta vigilancia policial. Afuera, más de 500 personas hacían cola desde la madrugada.

El gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski, aseguró que la paciencia del pueblo tiene un límite. Alertó que el Gobierno pareciera estar buscando “un marco de confrontación que encuentre un clima propicio para suspender las elecciones” del 8-D. Apuntó que si el Ejecutivo mantiene su actual política económica, “va a haber más escasez y más inflación”.

Productos vuelan
El Centro Comercial City Market en Sabana Grande no se libró del rea- juste de precios ordenado por el Ejecutivo. Al mediodía representantes del Seniat y oficiales de la Guardia del Pueblo intervinieron una de las tiendas más grandes del recinto: Samsung Electronic, la cual se vio obligada a reducir los costos de teléfonos y electrodomésticos 30% o más. Los celulares Samsung S4 marcaban un precio de Bs. 49 mil 189 en horas de la mañana y tras el ajuste bajaron a Bs 37 mil 789. La lavadora más costosa pasó de Bs 32 mil a Bs 16 mil. Para las 6:00 pm la mayoría de la existencia había sido vendida. Los anaqueles y mesas se mostraban vacíos.