Escepticismo impera ante elecciones en Honduras

Escepticismo impera ante elecciones en Honduras

De frente a un cartel electoral satírico recién colocado por un artista encapuchado en el muro frente a la Biblioteca Central de Tegucigalpa, Heidy Lagos, una trabajadora social desempleada de 38 años, interpreta la imagen.

(foto AP)

“Todos los hondureños manejamos ese concepto, mientras el país se desangra, nuestra clase política se da el festín en la misma mesa”, dice mientras camina en compañía de dos amigas.

El póster en cuestión es la última propuesta de un artista conocido como Maeztro Urbano, que desde hace dos años interviene en las calles modificando obras de arte e imágenes icónicas con mensajes alusivos a la realidad hondureña.





El objetivo de Maeztro Urbano es generar debates entre la población de Honduras, país que registra la tasa de homicidios más alta del mundo sin encontrarse en guerra. Sus obras, a las que considera intervenciones, tienen gran éxito en las redes sociales.

La imagen que colocaba el pasado jueves en tapias del popular mercado del mayoreo, en paredes de la biblioteca y en esquinas concurridas del centro de la ciudad muestra un montaje tomado de la película Battlestar Galáctica con los principales candidatos a las elecciones presidenciales, entre los que se encuentran el general que dio el golpe de Estado de 2009, Romeo Vázquez; un conocido presentador de deportes y concursos televisivos, Salvador Nasrallah; el presidente derrocado Manuel Zelaya y su esposa; y el presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández; todos ellos sentados alrededor del presidente estadounidense Barak Obama, con el lema “Todos comen en la misma mesa del señor” y la fecha, 24 de noviembre de 2013.

“En este país hay mucha necesidad, mucha gente duerme en las calles y pasa hambre, pero ningún político sufrirá nunca nuestros problemas reales, ellos pertenecen a otra dimensión”, afirma Elsy Coca, odontóloga desempleada de 41 años y amiga de Lagos.

Su tercera amiga, Nora, una licenciada en Mercadotecnia de 27 años, se ha puesto como fecha límite la próxima primavera para tratar de emigrar a Estados Unidos en caso de no conseguir empleo.

“Las tres somos madres solteras, estamos desempleadas y no vemos futuro”, lamentó. “Nuestra situación no va a cambiar gane Juan Orlando o gane Xiomara”.

Sus compañeras asienten. A ninguna de las tres le importa lo más mínimo las reñidas elecciones generales del domingo en las que, según las encuestas, la presidencia se dirimirá entre el candidato Juan Orlando Hernández del Partido Nacional en el gobierno, y Xiomara Castro, del recién creado partido LIBRE. Ninguna de ellas votará en un país que siempre ha visto cómo la mitad del electorado no acude a votar.

Pese a que las tres se muestran contrarias al golpe de Estado que derrocó al presidente Manuel Zelaya, no creen que la posible victoria de Xiomara Castro —que muchos esperan y otros temen— vaya a traer cambios radicales en el país.

También, como muchos otros, creen que ella no es más que un instrumento político de su marido para regresar al poder.

“Nos gusta que sea mujer, eso sí, por supuesto, pero ahí el que manda es Mel (como se conoce en Honduras a Manuel Zelaya)”.

El propio artista, que en los meses posteriores al golpe participó en un colectivo conformado por jóvenes pintores, escritores, cineastas o poetas y llamado “Artistas en resistencia” y que trató de oponerse al derrocamiento de Zelaya, no podría estar más desilusionado.

“La simbología religiosa, esa imagen que parece la última cena, apela a la conciencia que muchos tenemos de que esta era nuestra oportunidad de cambiar Honduras. Y que eso no va suceder. Nuestra generación difícilmente vea un país diferente a este que se desangra por la violencia y en la que nadie siente que haya esperanza ni oportunidades”, explicó. AP