Alberto Quirós Corradi: 101

Probablemente las nuevas generaciones políticas no lo sepan y las mayores lo hayan olvidado, pero al ver a Maduro, Ramírez y Cabello actuar como una Junta de Gobierno no puedo sino rescatar otra del pasado formada por Marcos Pérez Jiménez, Germán Suárez Flamerich y Luis Felipe Llovera Páez, conocido entre sus amigos como “Lipin”.

Pérez Jiménez, sin duda controlaba a la Fuerza Armada. Era un militar de alto prestigio que había cursado estudios de Estado Mayor, en la muy respetada escuela militar de El Chorrillo en Perú. Con su amigo Llovera Páez hacia un dúo perfecto. Llovera tenía el olfato político que le faltaba a Pérez Jiménez. La historia ha destacado la influencia política que sobre Pérez, supuestamente, tenían Pedro Estrada y Vallenilla Lanz. Este último estaba casado con Helena Bueno y no tuvieron descendencia porque al decir del semanario humorista “El Morrocoy Azul” no “hay Vallenilla Bueno”. Lo cierto es que Estrada era un hombre bastante culto y un policía profesional que detrás de sus suaves modales escondía un temple criminal capaz de las mayores tropelías. A Vallenilla le pesaba demasiado el apellido y sustituyó con astucia lo que le faltaba de talento. Cuando empezó a verse el futuro descalabro del gobierno los que salieron primero fueron Estrada y Vallenilla. Llovera se quedó hasta el final y antes de correr el peligro de caer preso le dijo a Pérez la famosa frase “Vámonos Marcos que el pescuezo no retoña”

Suárez Flamerich fue un caso extraño en la política venezolana, era de la generación del 28 y muchos de sus compañeros nunca entendieron porque aceptó el papel de comparsa, sin poder, de los dos militares. Ejerció como presidente de la Junta de Gobierno desde noviembre de 1950, después del asesinato de Delgado Chalbaud, hasta diciembre de 1952 cuando Pérez Jiménez se alzó solo con el poder. El trío caminaba Pérez Jiménez a la derecha, Llovera a la izquierda y Suárez en el medio. El humor popular no tardó en denominarlo el 101, es decir que en ese trío Suárez era el cero.

La pregunta hoy es ¿en el trío Maduro, Ramírez y Cabello quien es el cero? Evaluemos varios escenarios. La primera diferencia con la Junta de Pérez Jiménez es que en la actual no hay lealtades incondicionales. Si se mantiene en el tiempo será por un cierto equilibrio que produce el que todos sepan las debilidades y tropelías cometidas por los otros dos. Es una alianza que solo espera, para desaparecer, que uno de los tres sienta que es el más fuerte y se alce con todo el poder o que por sus debilidades políticas y prácticas corruptas sean sustituidos todos desde afuera (Cuidado, desde afuera del círculo actual)

Veamos, ahora, el 101 de hoy. Escenario 1. Si Cabello controla al sector militar y Ramírez genera y distribuye el dinero, el cero es Maduro. Escenario 2. Si Cabello controla al sector militar y Maduro tiene el poder presidencial para destituir a Ramírez, algo normal para un presidente, entonces el cero, aunque no lo sepa, todavía, es Ramírez. Escenario 3. Si Cabello, como creen algunos ya no controla la mayoría de la Fuerza Armada entonces, él no es ni siquiera el cero y estará a punto de quedar fuera de circulación y eso crearía un nuevo 101, porque de los dos unos pasarían, también, a cero. Quien obtenga el apoyo de la Fuerza Armada será el más fuerte. Por supuesto, que tendría que ser un militar, apoyado por otro y, probablemente, también por un civil. Si este último jugará el triste papel de Suárez Flamerich estaría por verse.

Lo cierto es que el 101 de hoy es tan frágil en su relación que ni las sonrisas, ni los abrazos ni las loas que mutuamente se lanzan pueden mantenerlos juntos. En lo que uno acuse de algo a cualquiera, se caen los tres. Ese es el peligro de compartir “rabos de paja” entre más de uno.

 

PD: Estimado lector si no quiere que la historia se repita y el más fuerte se convierta en dictador, como cuando Pérez Jiménez, vota el domingo por la democracia para darle otro golpe a la fragilidad de este régimen.