Alrededor de 200 venezolanos sufren de hipertensión pulmonar

Son síntomas comunes de una condición poco común. Falta de aire, dolor en el pecho, fatiga crónica, mareos, desmayos, pies y tobillos hinchados, depresión, tos seca y cianosis, que es la coloración azul o morado alrededor de los labios, uñas, orejas y nariz, distinguen la hipertensión pulmonar. Al menos 200 venezolanos padecen esta enfermedad respiratoria crónica, que debido al aumento de la presión en las arterias pulmonares, provoca que el lado derecho del corazón se esfuerce más de lo normal, se agrande y pierda su habilidad de bombear sangre al pulmón, reseñó La Verdad.

Por cada dos hombres, tres mujeres tienen esta condición, explica Santiago Guzmán, neumonólogo del Seguro Social en la capital del país. La edad promedio es entre 30 y 40 años. “Como esta condición agrupa una gran cantidad de enfermedades, puede tener variantes, y se puede presentar desde los niños hasta los ancianos”.

El diagnóstico temprano es fundamental para evitar complicaciones en la salud y un deterioro significativo en la calidad de vida del paciente; sin embargo, como los síntomas son poco específicos retrasan la visita al médico, lo que permite el avance silencioso de la enfermedad. Si el enfermo no se trata, podría morir en un período no mayor a dos años.

“A pesar de ser una condición poco conocida y compleja, en los últimos 10 años se han desarrollado opciones terapéuticas de buena tolerancia y seguridad que han permitido mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes, permitiéndoles llevar una vida familiar y laboral muy cercana a lo normal”.

Atentos
Para tener un diagnóstico preciso se debe hacer un cateterismo derecho, que consiste en pasar una sonda delgada hasta el lado derecho del corazón con el fin de monitorear el paso de sangre a través del corazón y vigilar la función cardíaca.

Una de las causas de la patología es la llamada cardiopatía congénita, un defecto hereditario con el que nace el niño en el que la forma del corazón no es normal. “Esta alteración lleva a un trastorno en la circulación de la sangre a través del corazón y si esa alteración se mantiene en el tiempo, una buena cantidad de esas cardiopatías congénitas terminan desarrollando hipertensión pulmonar”.

Es deber del pediatra detectar cualquier posible anomalía, un soplo o alteración, que requiera también la evaluación de un cardiólogo infantil, a fin de prevenir a tiempo la enfermedad. Los centros de referencia para el tratamiento de la hipertensión pulmonar, caracterizados por tener al menos un neumonólogo y un cardiólogo especialista, se encuentran en Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Mérida, San Cristóbal y Puerto Ordaz.

La Verdad.