Trabajadores del cementerio de brazos caídos por deudas

Foto Notitarde

Debido a la paralización de actividades por parte de trabajadores del Cementerio Municipal de Valencia en demanda de pagos, este viernes los mismos familiares tuvieron que inhumar el cuerpo de sus seres queridos y además llevar bloque, arena y cemento, pues tampoco había este material en el camposanto, publica Notitarde.

La protesta generó malestar entre los deudos, aunque entendieron que era justo el reclamo del personal, centrado en beneficios laborales como prestaciones sociales y bonificaciones.

Con profunda indignación, María Saldaña Mina se preguntaba en elevado tono: ¿Dónde están los millones que entran al país por la venta del petróleo? ¿Adónde van a parar los pagos de impuestos de los ciudadanos? ¿Por qué en este país tan rico no hay para dar cristiana sepultura a una persona? ¿Dónde está la plata?”.

Saldaña Mina llegó a las 10:00 de la mañana al cementerio, en el mismo coche fúnebre adonde trasladaban el cuerpo de su hijo y detrás de ella familiares, vecinos y amigos en otros vehículos. Se acercaba el mediodía y aún esperaban bajo el inclemente sol por el acto de inhumación, hasta que entre ellos mismos hicieron una recolecta de dinero para comprar cemento, bloque y arena. Ya con el material, subieron el féretro hasta los nichos, prepararon la mezcla, introdujeron la urna y luego cerraron, ellos mismos.

El personal del Cementerio Municipal de Valencia, alrededor de 30 trabajadores, se concentró desde tempranas horas de este viernes a la entrada del camposanto en exigencia de sus prestaciones sociales. El grupo, según explicó José Moreno, uno de los manifestantes, pertenecía a la cooperativa Sócrates, la cual “desapareció” una vez que el alcalde Edgardo Parra fue detenido.