Iglesias piden seguridad para misas de aguinaldo

Foto La Verdad

Se aferra al Santo Padre desde el momento en que cruza la puerta de su casa para caminar hasta el templo, y durante la eucaristía en su interior todos los domingos. A veces piensa en no asistir, el miedo lo invade. Pero Armando López, feligrés de la iglesia San Ramón Nonato, ubicada en el sector Monte Bello, aún no deja que la inseguridad doblegue su fe, reseña La Verdad.

La sensación vertiginosa de que algo malo puede ocurrir se incrementará a partir del próximo domingo 15, cuando asista a las misas de aguinaldo que comienzan a las 6.30 de la mañana. Lo desolado de la zona en ese horario, en conjunto con la falta de patrullaje policial, argumentó López, conforma el escenario perfecto para perpetrar un atraco. No sería la primera vez.

El templo, que colinda con 24 barrios de la parroquia Coquivacoa, registra más de seis robos desde el principio del año. Hurtos de carros o de las pertenencias de los asistentes se convierten en el pan de cada día. Incluso tiroteos. “Hay demasiada inseguridad y a sabiendas de la situación, los funcionarios policiales ni la miran”, reclamó López, habitante de una de las 19 urbanizaciones aledañas.

El abandono policial se extiende a la iglesia Convento San Francisco de Asís, ubicada en la Plaza Baralt. La delincuencia obligó a cambiar el horario de las eucaristías. Las diarias solo se celebran de lunes a viernes a las 4.00 de la tarde, y los domingos a las 10.00 de la mañana. Los sábados se exceptuaron.

Las misas de gallo, desde hace tres años, se realizan a las 4.00 de la tarde. No es una hora convencional, reconoció su párroco Alexis Rodríguez, sin embargo, la baja asistencia de los devotos por miedo a los maleantes obligó al cambio. Dos veces un grupo de antisociales violentó la casa parroquial para llevarse las pertenencias en el transcurso de un año, sin contabilizar los robos diarios a manos de “carteristas” de los que son víctimas quienes acuden a rezar.