Una mujer quedó al mando de la presidencia de Bolivia

La titular del Senado boliviano, Gabriela Montaño, ejercerá hasta el sábado como presidente en funciones debido a la ausencia del mandatario Evo Morales y del vicepresidente Álvaro García Linera, quienes se encuentran de viaje en Brasil y España, respectivamente. EFE

Montaño, quien acudió este viernes a despedir a Morales al aeropuerto, afirmó a los medios que “lo que corresponde ahora es seguir haciendo el trabajo de siempre” y recordó que está previsto que el vicepresidente esté a primera hora del sábado de vuelta en Bolivia.

Es la segunda vez que Montaño, de 38 años y médica de profesión, asume tal responsabilidad. En septiembre del año pasado, Morales ya le había traspasado la jefatura del Estado durante cinco días para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York. Y Linera estaba de viaje oficial por una invitación de Vietnam.

Esta medida resulta llamativa considerando el historial de actitudes machistas del presidente de Bolivia, como cuando declaró que la mujer para el varón sirve sólo como “sustituta de la mamá”, porque es “cariñosa, se preocupa por la alimentación y se preocupa por uno”. O cuando arengó a cultivadores de coca a enamorar a las compañeras para que acepten la construcción de una carretera.

La segunda mujer que ocupa el cargo en la historia del país nació en La Paz el 2 de diciembre de 1976, pero se crió en la región oriental en Santa Cruz, departamento al que representa como senadora por el Movimiento al Socialismo (MAS).

Lidia Gueiler Tejada fue la primera mujer que presidió Bolivia durante ocho meses entre 1979 y 1980 cuando, como presidente del Congreso, tuvo que asumir el mando en medio de dos golpes militares.