Juan Antonio Muller: Dudo luego existo

La iniciativa de Maduro invitando a los alcaldes de la oposición a conversar sin condiciones es loable. Su reconocimiento que existe una oposición que no acepta el comunismo y el plan de la patria es sabio. El que tenga éxito este acercamiento en aras de la sana gobernabilidad del país sólo el tiempo dará la respuesta. Por mi parte tengo serias dudas sobre las posibilidades de un diálogo constructivo del gobierno nacional con todos los sectores de la sociedad que vaya más allá de lo ocurrido.

¿Se va a respetar el espacio a la oposición política en la Asamblea Nacional; se le va dar cabida a los dirigentes de oposición en los medios audiovisuales del gobierno? Eliminará Maduro las autoridades paralelas a alcaldes y gobernadores opositores como ocurre con la Alcaldía Metropolitana y con la Gobernación del Edo Miranda.

¿Se va acabar con el abuso de los tribunales y la fiscalía contra legisladores electos popularmente como el caso de Mardo, Aranguren y Caldera; contra sindicalistas que no comulgan con las prácticas del estado empresario como el caso de González en Ferrominera y Freites en la Refinería de Amuay; se va a permitir el debido proceso a comerciantes acusados de especuladores y acaparadores durante la ofensiva revolucionaria el pasado mes de noviembre?

¿Se terminará con la política de controles y se permitirá la libre competencia para solucionar los problemas de inflación y escasez o se continuará con el control de cambio que cercena el derecho de los ciudadanos a viajar y de los industriales y comerciantes a importar?

¿Se le dará al Banco Central la autonomía para que pueda funcionar como verdadera autoridad monetaria o se le seguirá utilizando indebidamente para dar préstamos a empresas quebradas como el caso de la CVG o sin flujo de caja como Pdvsa?

¿Se seguirá con la regaladera de petróleo a Cuba. El Salvador, Nicaragua y República Dominicana cuando se habla de aumentar el precio de la gasolina a los venezolanos?  Despedimos el 2013 con estas dudas e incertidumbres, ojalá el 2014 traiga la sensatez que Venezuela necesita.

 

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