Arbolitos y adornos desarmables para una navidad responsable

Las decoraciones y motivos navideños tradicionales pueden contribuir al clima festivo de fin de año, pero no son muy amables desde un punto de vista práctico y ambiental: por un lado, viven almacenados ocupando espacio en nuestros hogares por once meses para usarse unas pocas semanas al año; por otro, suelen estar fabricados de una mezcla de diferentes plásticos y metales que son difíciles de separar y reciclar cuando llega el fin de su vida útil.

Pero si uno no quiere convertirse en un Grinch que odia la Navidad existen opciones: aquellas desarmables que cuando pasan las fiestas pueden ser almacenadas sin ocupar lugar o, mejor aún, volver a su forma original para servir otro fin. Aquí comentamos algunas ideas.

Encastrables de cartón o papel

Flat pack o empaquetado plano es un concepto popular en el mundo ambiental: se trata de objetos que pueden ser desarmados y reducidos a una plancha de poco volumen. Al tomar menos espacio en la etapa de transporte del producto, éstos tienen una menor huella de carbono, y también requieren menos lugar al ser almacenados en el hogar.

Existen numerosos árboles de Navidad y adornos de este tipo: la cadena IKEA, por ejemplo, comercializa uno con forma y colores tradicionales, y en Etsy se pueden encontrar opciones más artesanales de cartón cortado con láser. Es fácil también realizar tu propia versión: aquí un video te enseña cómo hacerlo paso a paso.

En fieltro

Realizado conglomerando con vapor y presión de fibras de lana, el fieltro es un material natural que si no es tratado con químicos o productos sintéticos es biodegradable al final de su vida útil. Si se utiliza una versión con algo de grosor, también tiene cuerpo como para ser trabajado con cortes y encastres y, por lo tanto, también sirve para realizar objetos desarmables y planos.

La firma Planar de Argentina demuestra con sus figuras de Navidad cómo se puede utilizar este material para decorar con bajo impacto y mucha ternura.

Juguetes y bloques de construcción

Si hay niños en una casa es probable que haya también juegos de bloques de construcción. Los LEGO® son los más famosos, pero existen variantes como la argentina Qubic y la japonesa Nanoblock (disponible en Norteamérica por medio de varios distribuidores).

Este tipo de juguetes son perfectos para la construcción de estructuras temporales, y lo mejor de todo es que al terminar las fiestas, los bloques pueden desarmarse para volver a convertirse en cualquier otra cosa. La foto de arriba demuestra un árbol de Navidad y sus adornos creados completamente con LEGO® en la estación de tren St Pancras de Londres.

Estas son sólo algunas ideas para decorar en forma alternativa, pero pueden extenderse con una mirada a lo que hay alrededor y un poco de creatividad. Discovery