Juan Antonio Muller: Deshonra nacional

La Revista Time nombró al Papa Francisco personaje del año y The Economist a Uruguay el país del año. Si hubiese título para el gobernante del año al presidente venezolano le correspondería la designación de la deshonra nacional.

Un gobernante que mantiene un discurso intolerante para con sus adversarios políticos, que no es capaz de un gesto humanitario para con los presos políticos, que ataca a los gremios empresariales y desconoce a los sindicatos,  que insulta a la jerarquía eclesiástica, que persigue a periodistas y medios por informar oportunamente el acontecer nacional debe ser denunciado y rechazado.

Un gobernante que no es capaz de ejercer la autoridad para detener la violencia en el país que el año pasado tuvo tres veces más muertes violentas que Iraq sumido en una lucha interna entre sunitas y shiitas, más muertos que México enfrentado a los carteles de la droga y que Colombia padeciendo la lucha de la narco guerrilla.

Un gobernante que oculta las estadísticas sobre el quehacer de la economía. Hasta el presente ni el gobierno ni el banco central han publicado las cifras de la inflación, de la escasez, de la liquidez o el déficit fiscal, del desempleo o el endeudamiento púbico.

Un gobernante que revive las listas de Tacón y Maisanta autorizando a publicar listas de ciudadanos por el simple hecho de viajar al exterior.

Un gobernante que en vez de ser un jefe de estado cabal y un digno ejemplo de servidor público se ha convertido en jefe de una facción partidista y de nuevos privilegiados al frente de instituciones y empresas públicas.

Un gobernante con el comportamiento antes señalado carece de credenciales éticas y morales para aspirar a legitimarse ante la nación. De ahí que le corresponda el indecoroso título de deshonra nacional.

Juan Antonio Muller

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