No existe oposición en Venezuela por @RafaelOlavarria

No existe oposición en Venezuela por @RafaelOlavarria

No es mentira que somos un país con bastantes peculiaridades que tiene la capacidad de sorprender a cualquiera que analice la realidad venezolana y la compare con la de los demás países de América Latina.

Vengo a comentar sobre una de estas curiosidades que caracteriza a Venezuela: no existe oposición.

Según el diccionario de la Real Academia Española la acción de oponer es “poner algo contra otra cosa para entorpecer o impedir su efecto”. Una definición que no aplica a la realidad política venezolana, veamos porqué:





En el 2013 el Gobierno, en conjunto con TSJ, CNE y demás ramas del Poder Público Nacional, nos robó las elecciones de Abril. Las denuncias que recopilamos ese 14 y en días posteriores así lo demuestran.

Nos dijeron que, en efecto, Maduro había perdido. Nos dijeron que era un ilegítimo, cosa que es bastante cierta. Nos dijeron que el CNE era una institución controlada por el PSUV, una gran verdad. Nos pidieron que a pesar de que sabíamos que habíamos ganado la Presidencia de la República nos quedáramos en nuestras casas, que le diéramos a nuestras cacerolas, que a pesar de que el CNE no quería hacer auditoría a los cuadernos, no saliéramos a cobrar el triunfo…y obedecimos. Obedecimos teniendo fe en que si nos lo decían era por algo, que seguro había una gran estrategia, que el momento de recuperar la Democracia ya había llegado.

Luego nos dijeron que el cobro sería el 8D, que íbamos a recuperar el país. Incluso recuerdo a alguien diciendo que nos querían hacer trampa otra vez y que además decía algo como “después del 8D vamos por ti, Maduro”

En la madrugada del 9D sucedió algo insólito: vimos las mismas caras pero no parecían ser las mismas personas. Una “oposición” que aceptó los resultados de manera sumisa, que no denunció las irregularidades, que dejó al CNE en paz. Parece ser que hay fraude a veces y otras veces no tanto como para decir algo al respecto. Al final nos dejaron una sola reflexión: “el país está dividido”. Una apreciación obvia, intelectualmente escasa y lamentable.

Como se puede observar, a pesar de las quejas en algunos medios de comunicación, el Gobierno pudo lograr todos sus objetivos. No se le hizo difícil porque hagan lo que hagan nadie se enfrenta. Porque oposición no son ruedas de prensa diciendo que no se está de acuerdo con algo, oposición fue lo que hubo en el 2007 cuando ganamos la Reforma Constitucional. Oposición fue lo que hizo el Movimiento Estudiantil cuando nos enfrentamos a la Ley de Educación Universitaria y logramos que Chávez la engavetara después de que la Asamblea Nacional ya la había aprobado en segunda discusión. Oposición fue lo que hizo el pueblo de Cariaco el año pasado logrando evitar que les construyeran una cárcel con la que no estaban de acuerdo. Oposición es enfrentarse al poder.

La MUD es un logro político muy importante para la democracia, sin embargo no pudieron trascender a lo electoral, le ha tenido terror a la protesta, a llamar las cosas por su nombre, a ver más allá de los intereses partidistas. Quienes dirigen la MUD han creado una unión de partidos disidentes hecha a la

medida del Gobierno, es cómoda para quienes están en el poder, no presiona, no controla, no es irreverente. En otras palabras, la MUD no hace oposición. De ser así, otra persona sería actualmente el Presidente de la República.

En Venezuela sí existe descontento y existe disidencia, pero no existe una fuerza que los una con la finalidad de detener de una vez por todas los abusos del poder. Debemos entender que la historia ha demostrado que la única forma que tiene una sociedad oprimida para hacer valer sus derechos frente a un gobierno antidemocrático es mediante la lucha no-violenta. Hacer política como si viviéramos bajo un sistema democrático con Estado de Derecho es negar la realidad y entregar el país.

La madrugada del 9D demostró que quienes asumieron el liderazgo de la disidencia en Venezuela no pretenden hacer oposición a quienes están en el Gobierno. Sin embargo, nunca podemos olvidar que somos la mayoría del país quienes estamos seguros que debemos cambiar el rumbo que nos han impuesto desde el poder, que los partidos políticos son sólo una parte de esta gran masa de venezolanos que queremos democracia y libertad. Para ser una verdadera oposición debemos unirnos por encima de las organizaciones políticas, debemos unirnos en torno a los principios y valores del país que queremos tener y utilizar toda esa fuerza para conseguir el primer objetivo de la nueva Venezuela: sacar de manera no-violenta a Nicolás Maduro del poder.

 

Rafael Olavarría

@RafaelOlavarria