Julio Borges: ¿Quién mató a Mónica Spear?

Julio Borges: ¿Quién mató a Mónica Spear?

El Gobierno dice que el problema de la inseguridad es responsabilidad de todos
¿Es cierta esta excusa?

Yo digo que no.

Sin ninguna duda, 99% de la responsabilidad en cualquier país del mundo es del Gobierno nacional. Es mi deber demostrárselo a todos para que no vivamos en la mentira.

A Mónica Spear se le accidentó el carro en una carretera de Venezuela, donde la inmensa mayoría se encuentra destrozada, con huecos, sin señales, sin luz. Sin mantenimiento del Gobierno.

Una mala decisión de quitar los peajes dejó en el abandono a las autopistas en Venezuela, sin grúas y sin vigilancia.

Adicionalmente, Mónica y Thomas fueron víctimas de la violencia por parte de unos jóvenes que no estaban ni estudiando ni trabajando porque el sistema educativo no pudo ofrecerles oportunidades ni mantenerlos en la escuela, ni el Gobierno creó las condiciones para generar empleo.

Uno de ellos, por la deficiencia de la Fiscalía y del sistema de justicia, había sido puesto preso y soltado muchas veces sin castigo ni regeneración. Su educación fue para graduarlo de malandro, no de técnico o profesional.

Por si fuera poco, jóvenes armados, porque el Gobierno no ha podido aplicar una ley desarme. Y nos costó años para que el Psuv entendiera la necesidad de aprobarla.

En pocas palabras, una carretera destrozada que ocasiona un accidente en un carro, sin luz ni mantenimiento, con jóvenes desertores, armados y reincidentes del crimen.

Por si lo anterior fuera poco, como informa Últimas Noticias, Alexis Sierralta, hermano del director del Cicpc, fue asesinado en el mismo lugar el 7 de febrero de 2012. Es decir, las tragedias pasan y se repiten y no se toman medidas por parte del Gobierno.

En dos meses, 48 camioneteros han sido secuestrados en la misma vía.

Sin embargo, el Gobierno dice que el problema de la inseguridad es culpa de todos. NO CAIGAMOS EN ESA MENTIRA. El Gobierno es quien tiene el dinero, los policías, Corpoelec, el Ministerio de Educación, la infraestructura, los tribunales y la Fiscalía.

A Mónica y Thomas los asesinó la desidia y la ineficiencia de quienes tienen el poder de cambiar la realidad.

¿POR QUÉ LOS REALES NO ALCANZAN?

Si comparamos el salario mínimo de los venezolanos con los equivalentes en aquellos países desde los cuales importamos comida, salimos muy mal parados. En Ecuador el salario mínimo mensual es $340, en Perú $268, en Uruguay $405 y en Colombia $330.

Nicolás acaba de anunciar 10% de aumento. Es decir, 10 bolos diarios (una botellita de agua mineral al día).

Cuando Nicolás Maduro anuncie otro aumento del salario mínimo en mayo, no solo será insuficiente, sino que seguirá en franco deterioro el poder adquisitivo de los venezolanos, a menos que se frene la inflación y se dé un decidido impulso a la producción nacional. Solo así podremos salir del foso en el que nos encontramos.

El tema que nos debe preocupar a todos los venezolanos es que el salario realmente no alcanza. A pesar de los cinco aumentos de salario mínimo decretados por el Gobierno nacional desde enero del año 2012 (92% de aumento en 24 meses), lo cierto es que en dólares innombrables el salario mínimo no llega a 2 dólares diarios, una caída de 72% con respecto a lo que ganaba un trabajador venezolano en enero de 2012.

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