Venezuela y Argentina, los países que penalizan el comercio electrónico

En América Latina, estas dos naciones establecen restricciones para las compras por internet en el exterior. La medida adoptada por el gobierno de Kirchner tiene puntos más burocráticos que la de Venezuela.

Jorge Heili/Infobae

Desde este martes, los venezolanos tienen un espejo donde mirarse a la hora de comprar productos en sitios de internet. El régimen chavista fue el primer gobierno de la región que fijó cupos para adquirir productos por la web que provengan del exterior.

El sistema vigente en Venezuela les permite a los ciudadanos gastar hasta u$s400 anuales en compras realizadas con tarjeta de crédito en sitios del exterior.

Para hacerlo, un venezolano debe cumplimentar un trámite por única vez en el año, que se gestiona por internet en Cadivi (Comisión de Administración de Divisas), el organismo que dictamina los cupos y permitirá a un ciudadano que los u$s400 en compras se liquiden a un tipo de cambio de bsF6,30, el valor oficial del bolívar venezolano (que difiere de los casi bsF75 que se pagan en el mercado paralelo).

El formulario debe presentarse en el banco emisor de la tarjeta de crédito, para que se habilite el cupo de u$s400. Si al finalizar el año el consumidor no lo usó en su totalidad, no podrá acumular el saldo, aunque automáticamente se le renovará un cupo idéntico de u$s400.

El periodista Luis Carlos Díaz (@LuisCarlos) le explica a Infobae que en los últimos días de diciembre de cada año, los venezolanos que no usaron su cupo lo consumen en gift cards de Amazon.com, lo que les permite “ahorrar” esos u$s400 a tipo de cambio oficial en el famoso sitio de EEUU, de tal manera que puedan hacer compras por montos mayores. Al empezar el año, cada venezolano tiene “el derecho” concedido por el Gobierno de solicitar u$s400 para sus compras a través de internet.

Ante las enormes restricciones que el Gobierno impuso, los venezolanos encontraron “otro negocio”: vender sus cupos a pequeños empresarios. Un ejemplo son las tiendas de videojuegos, donde pequeños emprendedores utilizan los cupos de decenas de personas para adquirir los juegos que luego venden al público. Todos hacen un pequeño negocio, porque los consumidores venden sus cupos a un dólar mucho más alto que el oficial, los comerciantes logran comprar online en dólares a bsF6,30 y al vender al público utilizan un valor más próximo al paralelo o dólar negro, con lo que consiguen mejores ganancias.

Sólo en Venezuela, Argentina y, naturalmente, en Cuba, se aplican restricciones para el comercio electrónico. En Brasil se pueden realizar compras libremente en cualquier sitio del mundo, que sólo se gravan con una alícuota de 6,38% que se aplica a todo producto comprado en el exterior. Chile tiene aranceles del 0 por ciento. Colombia también permite el comercio electrónico sin restricciones. En los países con mayor libertad económica, no se penaliza la compra de un libro, un videojuego o un juego de cuchillos chinos.

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