José mejora y no para de reír en el Hospital Chiquinquirá

Las dos enfermeras que cuidan del niño abandonado cerca del Hospital Chiquinquirá ya se encariñaron con él. En el área de Observación de ese centro existen nueve camas y él ocupa la número 1. Viste una braga blanca con dibujos que la madre de uno de los niños hospitalizados le regaló cuando llegó y el resto de las mujeres que están en ese espacio ya le dieron toallas húmedas y pañales. laverdad.com / Juan José Farías

(foto Eduardo Méndez)

Una de las enfermeras contó que, efectivamente, el niño tiene neumonía, pero su tratamiento se basa en antibióticos y cree que en una semana ya estará completamente recuperado. No tiene respirador artificial ni otros equipos médicos. Además del medicamento, recibe terapia respiratoria dos o tres veces al día. El hospital le provee todas las medicinas y artículos necesarios.

El niño no para de reír y la enfermedad no le ha quitado el hambre. Tiene marcados rasgos indígenas y la piel oscura. “Es un guajirito muy bonito que se ríe todo el tiempo. Se mueve mucho y es grande. No está mal cuidado, pero sabrá Dios quién es su madre”, contó una de las enfermeras. Las madres y las trabajadoras del centro asistencial lo llaman José porque aún no tiene nombre. El niño estará en la cama 1 hasta el lunes, cuando el Consejo de Protección del Niño y Adolescente termine de disfrutar del fin de semana y retome los trámites para darle un hogar al pequeño de tres meses.

“No sabemos qué pasará con él, pero sí sabemos que estará aquí al menos hasta el lunes y lo seguiremos cuidando. Ya está consentido”, aseguró una enfermera.

Abandonado

Al pequeño lo abandonaron dentro de una caja de cartón frente al Hospital Chiquinquirá. La vendedora de café que lo halló el viernes a las 10.30 de la mañana lo llevó hasta la emergencia y huyó. Las autoridades no saben quién es su madre y presumen que hace vida en el casco central de la ciudad. El niño presentó un cuadro de neumonía y ya se recupera.