Antonio De La Cruz: PSUV: “transición de un estado capitalista al socialismo” cubano

Aristóbulo Istúriz, miembro de la comisión de ideología, programa y tesis del Psuv, anunció que se realizará un debate “a puertas abiertas” -los días 26, 27 y 28 de julio- sobre “la transición de un estado capitalista al socialismo”, los estados comunales, la organización del partido y sus relaciones con el Estado y el poder popular; considerando la radicalización de la democracia participativa y protagónica.

Según el Programa Plan de la Patria: “la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista” y “el socialismo” cubano “apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno..”.

Un socialismo que permita “alcanzar la suprema felicidad social del pueblo”, a través del “modelo económico productivo socialista”. “Dando paso a una sociedad más igualitaria y justa, (..), sustentada en el rol del Estado Social y Democrático, de Derecho y de Justicia”.

Sin embargo, los resultados económicos indican que 15 años de gobierno- en transición- han generado:

  • un déficit fiscal -descomunal- que supera el 15% de PIB, a nivel público consolidado;
  • la más alta inflación del mundo 56,2%;
  • una caída de la producción petrolera del 26%;
  • el nivel de reservas internacionales liquidas apenas alcanzan para una semana de importaciones;
  • una deuda externa e interna que excede los 300 mil millones de dólares
  • la compra de 86.000 barriles diarios promedio año de hidrocarburos a Estados Unidos;
  • una PDVSA con un déficit en caja (35%),  porque sus costos y endeudamiento  crecen y porque tiene que financiar el suministro de petróleo a Petrocaribe para cumplir con los compromisos políticos;
  • la escasez de alimentos  -más del 23%- y medicinas;
  • un sector industrial, carente de dólares, que no puede importar los bienes intermedios que requiere para reactivar el aparato productivo,
  • una mora en la entrega de divisas por parte de Cadivi de 9.000 millones de dólares (representa 50% de las reservas totales), de los cuales 2.431 millones corresponden a la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos (Cavidea);
  • una deuda de 2.600 millones de dólares  a las líneas aéreas internacionales y al sector farmacéutico más de 600 millones de dólares,
  • conflictos laborales que desbordan al Estado por el incumplimiento de los contratos colectivos;
  • la calificación Caa1 por parte de la calificador Moody, de la deuda venezolana en divisas y moneda local, equivalente a una “posición pobre y sujeta a un riesgo de crédito muy alto”.

y en lo social, de acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL):

  • un 31,8% de los niños, niñas y adolescentes son pobres, sea en forma moderada o extrema -la pobreza infantil total afecta a más de 6,16 millones de  personas menores de 18 años-. De este total, el 14,7% de los niños, niñas y adolescentes se encuentra en situación de pobreza extrema. Es decir, uno de cada siete es extremadamente pobre.

Este modelo económico se sustenta en el monopolio por parte del Estado de las actividades del sector primario de la economía y en la administración y distribución de las divisas (dólares). Para estimularlo,  el Banco Central de Venezuela (BCV) incrementa la demanda a través de la emisión de dinero inorgánico que ingresa a la economía como gasto público. Como consecuencia, la liquidez monetaria se ubica en  1.232 mil millones de bolívares. Por otra parte, al tener la moneda sobrevaluada porque las reservas internacionales se encuentran en  21.116 millones de dólares –valor implícito $=58,36 Bsf-, la oferta de producción de bienes y servicios no tiene competitividad. Generando su estancamiento y desequilibrios en el ámbito fiscal, cambiario, monetario y financiero.

Ante estos desequilibrios, el modelo utiliza como mecanismo regulador el control de precio y la limitación en los márgenes de ganancia del capital. Situación que conduce a una economía con problemas de desabastecimiento y escasez, que transa sus bienes y servicios en el mercado negro o economía informal. Así como estimula la corrupción en el poder ejecutivo. Según la agencia de noticia EFE: “El Ejecutivo de Nicolás Maduro calcula que alrededor del 30 % de las entregas de divisas el año pasado, alrededor de 20.000 millones de dólares, fueron asignadas de manera fraudulenta o irregular a empresas de maletín o ficticias”.

Por otra parte, el Programa Plan de la Patria reseña que “el fin” es “seguir avanzando en la plena satisfacción de las necesidades básicas para la vida de nuestro pueblo: la alimentación, el agua, la electricidad, la vivienda y el hábitat, el transporte público, la salud, la educación, la seguridad pública, el acceso a la cultura, la comunicación libre, la ciencia y la tecnología, el deporte, la sana recreación y al trabajo digno, liberado y liberador”.

Alcanzar este fin plantea evaluar la prosperidad de las naciones, que  es creada satisfaciendo las necesidades humanas. Entonces, la pregunta clave para cualquier sociedad es ¿qué tipo de sistema económico va a crear más rápido las grandes soluciones para la mayoría de la gente?

Hoy, la evidencia de los países con mayor prosperidad en el mundo (Noruega, Suiza, Canadá, Suecia, Nueva Zelandia, Dinamarca, Australia, Finlandia, Holanda, Luxemburgo) determina que funcionan mejor con una economía capitalista de mercado. En el cual alcanzan altos niveles de vida para sus ciudadanos en relación con las economías dirigidas por el Socialismo del Siglo XXI o comunistas, y/o sistemas autoritarios.

La explicación para ello es que estos países son guiados por: el estado de derecho, la seguridad jurídica, la libertad económica, los derechos de propiedad, la seguridad física, la libertad de prensa, la facilidad para hacer negocios, la educación y la salud. A la vez utilizan el precio -del mercado- del bien o servicio  para ofrecer incentivos para producir y asignar los bienes de una manera que maximice el bienestar de las personas. Así los mercados son complejos, se adaptan, y su comportamiento es muy parecido al de un ecosistema.

En el mercado, cada negocio se basa en una solución de cómo resolver una necesidad, desde las más cotidianas (“¿Cómo se hace una papita frita crujiente?”) hasta la más compleja (“¿Cómo se obtiene un nuevo medicamento contra el cáncer para salvar vidas?” ). Por lo tanto, el proceso de convertir las grandes ideas en bienes y servicios para que efectivamente satisfagan las crecientes necesidades humanas es lo que define a casi todos los negocios. Encontrar estas soluciones de manera efectiva requiere de un sistema que ofrezca incentivos y permita la creatividad y el ensayo y error –creación de riqueza-.

Es en la economía capitalista donde se va creando y probando constantemente nuevas soluciones ante las necesidades, de manera similar a como funciona la evolución de las especies. Algunas soluciones se “adaptan más ” que otras. Las más aptas sobreviven y se propagan. Las no aptas fallecen. Joseph Schumpeter  en su libro “From Capitalism, Socialism and Democracy” (1942) llamó a este proceso evolutivo del capitalismo “la destrucción creativa”; destacando la importancia que tiene el sector privado al asumir el riesgo de la inversión para que funcione y se mantenga la solución. Porque en  última instancia, la suma de todas estas soluciones representa la prosperidad de la sociedad.

Además, la dinámica de este modelo capitalista con su mecanismo de retroalimentación positivo, es el que le permite a través del empleo productivo adquirir los bienes y servicios que a su vez crea una demanda para más puestos de trabajo y contrataciones. Cuanto más fuerte es este ciclo de retroalimentación, la economía capitalista desarrolla las condiciones para un incremento del crecimiento económico y  bienestar de la sociedad. -Está establecido que un aumento del 10% en el PIB genera una disminución del 11% de la pobreza-.

Por lo tanto, la transición al socialismo cubano seguiría alejando a Venezuela de proceso de creación de la prosperidad, que si le permite el capitalismo de forma evolutiva. Al estimular a los emprendedores a explorar una infinidad de posibles soluciones a las necesidades humanas, para luego desarrollar y desplegar las soluciones que funcionan, y aprender o descartar las que no lo hacen.

Entender que a través de la prosperidad se alcanzala plena satisfacción de las necesidades para la vida de nuestro pueblo” por el  cúmulo de soluciones, y que el capitalismo es un sistema en evolución continuo para la resolución de las necesidades de los ciudadanos, permite valorar  porqué es la “tecnología social” más efectiva para alcanzar los mejores estándares de vida de la humanidad.

Por último, ¿con qué velocidad el gobierno de Maduro resuelve el problema de las personas?, y ¿cuántas personas tienen acceso a una buena nutrición, salud, agua, electricidad, educación, vivienda, transporte, un medio ambiente limpio, seguridad pública, a la información y comunicación libre?.

 

Antonio De La Cruz es Director Ejecutivo Inter American Trends

@iatrends