Pablo Aure: Protestar es un derecho

La semana que termina estuvo marcada por las protestas y todo apunta a que esta que comienza también estará signada por la manifestación colectiva liderada ya no solo por los universitarios, sino por los propios vecinos hartos de la escasez y la inseguridad.

En algunos estados con más presencia que en otros, pero seguramente será como una bola de nieve que crecerá porque el clima de conflictividad se hará cada vez más intenso debido a que las circunstancias no parecen mejorar, sobre todo en lo económico. No hay forma ni manera de apaciguar los ánimos. El descontento crece y la indiferencia dejará de ser una opción. La efervescencia por la zozobra ya llega a todos los rincones del país.

La escasez es algo crónico. No hay divisas para importar y el Gobierno está entrampado con el control de cambio. Si de conspiración quieren hablar, es esa la gran conspiradora: la escasez. La inseguridad al parecer no tumba gobierno, pero el hambre y la desesperación de no tener a la mano los productos básicos, sí (tic tac).

Régimen desalmado

El Gobierno sigue con la estrategia de la provocación, para que el pueblo se enfrente contra el mismo pueblo. Lo que viene ocurriendo en los supermercados es un ejemplo claro. Hacia las zonas de escasos recursos no distribuyen alimentos. El régimen ordena que se surtan establecimientos de las urbanizaciones de la clase media, para que se abarroten de gente necesitada, o de revendedores (especuladores a menor escala) que van a los mercados para comprar harina, aceite, azúcar o leche, y revenderlos en aquellos lugares donde no llegan, que es donde están los más necesitados.

Alguien que esté acostumbrado a ir al abasto (supermercado) dentro de su urbanización, pero se encuentra impedido porque está congestionado por personas que no son sus vecinos, sin lugar a dudas se molesta, pues lo que antes hacía con tranquilidad ahora es una proeza. No crean que eso es casual, esa práctica es propia de este tipo de régimen castrocomunista. Debemos asimilarlo, no culpar a quien va a las urbanizaciones a comprar sus alimentos, indistintamente cuáles sean sus fines.

El verdadero culpable es el régimen y a los habitantes de aquellas zonas que se ven en la necesidad de hacer colas o comprar los productos por encima del precio regulado, debemos decirle lo que ocurre.

Protestas sí, confrontación no

Las protestas no deben detenerse hasta que no se nos escuche, o hasta ver cumplidas las exigencias. Los civiles que creemos en la democracia, debemos luchar con las herramientas que conocemos, que no son otras que la palabra dicha y la letra impresa. Defender nuestras creencias con la fuerza de la razón, jamás con armas. El régimen busca los enfrentamientos para justificar tropelías. Los demócratas debemos evitar a como dé lugar el enfrentamiento cuerpo a cuerpo, pues allí jamás triunfaremos. Seremos fácilmente derrotados por los desalmados detentadores del poder.

La protesta la tenemos que dar pacíficamente y resguardando la integridad física. Huir cuando se corra algún riesgo es inteligente, para nuevamente salir al momento de poder actuar con menos peligro. Pero no amilanarse.

Recuerden que quienes están en el gobierno, carecen de escrúpulos. La vida ajena para ellos no tiene valor; y si creen que matando se mantendrán en el poder, lo harán sin ruborizarse lo más mínimo. Por eso, repito, hay que ser inteligentes a la hora de la protesta y actuar sobreseguro. La seguridad se irá dando en la medida que se unan más y más venezolanos en las luchas. Los criminales uniformados o mercenarios del régimen se acobardarán cuando vean las multitudes.

Carabobo despierta

Este 12 de febrero, Día de la Juventud, en Valencia protestaremos exigiendo la salida a la crisis. Nos concentraremos a partir de las 9 am a las afueras del Centro Comercial de El Carabobeño para caminar por la avenida Bolívar. La convocatoria es para quienes sientan que estamos mal y que no podemos permitir que al país lo sigan destruyendo. Quienes crean que podemos vivir mejor y que merecemos mayor seguridad en las calles y honestidad en el ejercicio del poder. La marcha tendrá la bandera de la decencia, y de la democracia, palabras proscritas por la banda que en mala hora dirige los destinos del país, que lo ha llevado a la quiebra y pretende condenarnos a vivir en la miseria.

¿Qué pasa con Enzo?

En esta ola de locura en la que está inmerso el país, no podemos evadir una preocupación regional: se trata de la grosera persecución judicial contra el alcalde de San Diego, Enzo Scarano, a quien se le ha montado una olla para enjuiciarlo y hasta inhabilitarlo.

En efecto, hace diez días una juez de control del estado Carabobo acordó pasar a juicio al alcalde por la supuesta comisión del delito de violencia contra la mujer. ¡Por Dios, que desfachatez!

De los hechos: El 14 de abril del año pasado, Enzo, como jefe de campaña, realizó recorrido por los centros electorales de todo el estado Carabobo, siendo el primero de ellos la escuela Lisandro Lecuna en Naguanagua, donde al llegar fue cerrada la puerta por parte de una mujer del “Plan República” hasta que llegara la coordinadora del CNE y verificara la credencial de Enzo con su cédula de identidad. Aproximadamente a los 15 min, un soldado le abre la puerta a Scarano, quien entró. El alcalde verificó el proceso, y salió (todo lo cual consta en un video).

Ahora bien, el día 17 de abril se presentan en Fiscalía del Ministerio Público 3 mujeres: la del Plan República (miliciana), la coordinadora del CNE, y la directora del colegio (que se encontraba afuera del centro) a fin de denunciar al alcalde por supuesta violencia física, con la mentira de que supuestamente Enzo llegó y empujó la puerta para abrirla (de acuerdo con la narración, la puerta habría golpeado a las 3 damas). Evidentemente es totalmente falso, pues, una de ellas estaba afuera y las otras 2 adentro.

En la fase de investigación el alcalde Scarano promovió unos testigos, pero no fueron llamados a declarar, sino hasta el día jueves 30 de enero. Es decir, horas antes de la audiencia preliminar, declararon ante el Cicpc y la Fiscalía acusó, sin esperar sus deposiciones. Luego, en la audiencia, aseverarían que los testigos del imputado fueron llamados pero y que nunca comparecieron a declarar. El Tribunal desechó el video donde se ve claramente que no hubo agresión.

El viernes 31 de enero cuando le correspondía declarar al alcalde, fue suspendida la audiencia hasta el lunes. El día lunes el alcalde declaró y al terminar la declaración en menos de 10 segundos ya la juez tenía la decisión tomada, sacó un pendrive y publicó la sentencia.

Al leer la narración de los hechos ya ustedes podrán darse cuenta de que el juicio no solo es amañado, sino que se le violó el debido proceso a Enzo Scarano.

No tengo dudas, ni nadie debería tenerlas, de que toda esta tramoya ha sido tejida desde el Poder Judicial por órdenes oficialistas, con la única finalidad de enlodar la gestión de Scarano, y, quizá, pretender truncarle su ascendente carrera política. Le están aplicando el artículo 40 de la “Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una vida libre de violencia”, que contempla una pena de seis a dieciocho meses de prisión para quien resulte culpable. Pero, además, la misma Ley establece en el artículo 65 que como pena accesoria se aplicará “la inhabilitación política mientras dure la pena”. Así que ese es el verdadero trasfondo. Al alcalde le espera una inhabilitación. Pero no podrán (al menos jurídicamente) acabar con sus aspiraciones, ya que la inhabilitación permanece solamente el tiempo que dure la condena, y, como ya sabemos, las elecciones a la gobernación son dentro de tres años. O sea, se quedarán con los crespos hechos los que utilizan la justicia con fines políticos para eliminar adversarios, que para ellos son sus enemigos.

Otro ataque contra Scarano

Si pensamos que es una afrenta a la justicia el caso anterior, mayor es el insulto a la conciencia colectiva al pretender ahora desengavetar un caso que ocurrió hace 22 años, cuando Enzo y sus hermanos estaban al frente de la Constructora Scarano. De este asunto puedo hablar y escribir con conocimiento de causa, ya que era el consultor jurídico de la empresa. Se trata de la construcción de la carretera Bucarito-Güigüe, cuyo deterioro ocurrió casi inmediatamente después de la inauguración. Todo fue aclarado hace más de dos décadas, y se demostró que la empresa no tuvo responsabilidad alguna en el deterioro de la misma. Es menester que los interesados en pescar en río revuelto, primero investiguen: quién elaboró el proyecto, quién dio la orden de inauguración, y por qué razón no atendieron las recomendaciones de la empresa constructora que le participó a las autoridades de entonces que no permitieran el tránsito vehicular. Ese caso fue conocido por Tribunales civiles y penales. La obra se pagó. No es necesario devanarse los sesos para colegir que la reapertura de ese asunto tiene la misma finalidad que el de la supuesta agresión a las mujeres.

@pabloaure