Marco A. Ponce / Mikel las Heras: Represión y paramilitarismo

Crece la represión como herramienta de enfrentar la protesta ciudadana

El gobierno está obligado por ley a no permitir la actuación de grupos paramilitares

Cada lunes hemos dedicado este espacio a explicar y echar una mirada a las características de la protesta en Venezuela y a analizar los conflictos en desarrollo o que consideramos en ciernes. Hemos sido reiterativos en varios aspectos, uno de ellos es el carácter pacífico de los manifestantes venezolanos.

Los estudios realizados por el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) y el seguimiento diario de la protesta hecho por conflictove.org.vedemuestran que el 98% de las protestas tiene un carácter pacífico. Y ese es un dato que no puede pasar desapercibido, porque refleja en gran medida cómo, a pesar del desgaste de la calidad de vida, todavía quien sale a la calle a protestar, lo hace de una manera cívica y democrática.

Por eso hemos denunciado reiteradamente la incorrecta forma que el gobierno viene aplicando para enfrentar a los manifestantes. Y lo hace cada vez con más violencia y ensañamiento hacia un pueblo que sale de manera pacifica a expresar en las calles lo que piensa sobre las políticas públicas y los dirigentes.

El gobierno y las protestas

Nuestras leyes garantizan el derecho a la vida, a la libertad de expresión, a la manifestación pacífica, entre otros aspectos. También prohíben la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes. Sin embargo, lo que hemos visto en las últimas semanas es un desconocimiento absoluto y una violación a las leyes que garantizan la dignidad de los ciudadanos venezolanos.

En los primeros 12 días de febrero de 2014 se han incrementado las protestas pacíficas en Venezuela. Y el aumento de la protesta de calle ha tenido como respuesta gubernamental la ejecución de prácticas sistemáticas de represión y criminalización. Hemos contabilizado al menos, 3 fallecidos, más de 100 personas detenidas y más de 200 ciudadanos heridos durante el ejercicio del derecho humano a la protesta pacífica, incluyendo a trabajadores, sindicalistas, estudiantes universitarios y dirigentes políticos.

El carácter de las últimas protestas

La semana pasada, tras el llamado a protestar realizado por algunos sectores políticos que hacen vida dentro de la oposición, el movimiento estudiantil en su conjunto asumió la dirección de las marchas y protestas que se realizaron en el país.

La jornada del día 12, agridulce tras los hechos de violencia y muerte que sucedieron en Caracas después de haber realizado por lo menos 16 multitudinarias y pacíficas marchas de protesta en 16 diferentes ciudades del país, marcó un antes y un después de lo que sería una sucesión de protestas, pacíficas en su mayoría, en varias ciudades del país, pero tornadas violentas algunas de ellas, sobre todo en Caracas. Si bien es cierto que la violencia, como sucede usualmente, apareció tras la intervención de las fuerzas de seguridad del estado, también lo es el hecho que, especialmente en Caracas, en el municipio Chacao, los disturbios afectaron a personas, a periodistas y propiedades tanto públicas como privadas, los días viernes y sábado en horas de la noche. También pudimos ver este tipo de acciones en la zona de Los Ruices, dnde está la sede de la estatal Venezolana de Televisión.

Desde la dirigencia estudiantil, se dio a entender que son elementos infiltrados quienes intervienen en estos actos violentos, cosa que podría se cierta, pero corresponde a quienes conducen la protesta, conocen a quienes participan en ella y manejan los horarios, rutas, sitios, etc, la responsabilidad de que este tipo de acciones no sucedan.

Paramilitares en acción

Llama poderosamente la atención, y no podemos dejar de lado, la intervención de factores armados paragubernamentales, o parapoliciales, o paramilitares, en la represión de las protestas, intimidación y ataques a los ciudadanos ante la mirada impasible y complaciente de las autoridades.

La semana pasada el país entero vio con estupor la intervención violenta de algunos de esos grupos en Mérida y en Caracas. Ni la Fiscalía, ni la Defensoría del Pueblo, ni ninguna autoridad gubernamental ha tomado, hasta ahora, cartas en el asunto. Tratan con su silencio dar a entender que quienes forman parte de esas bandas son “representantes” del pueblo. Estos grupos, que actúan muchos de ellos encapuchados, portando y usando armas, son responsables de muchos de los actos violentos de los que fuimos testigos la semana pasada y son cómplices necesarios en la violación de derechos humanos por parte del gobierno. El sábado pasado, durante una alocución en cadena nacional de radio y televisión, de Nicolás Maduro hizo referencia – por primera vez- a estos “grupos armados” que están actuando. Recordamos al Ejecutivo Nacional que más allá de condenar este tipo de situaciones y pedirles que no actúen, su deber es enfrentarlos, desarmarlos y someterlos a la justicia, para que cese la impunidad con que actúan.

@MarcoAPonce y @mlhccs

ConflictoVe Fuente:TalCual, 17 de febrero de 2014, pág 7

Pueden consultar nuestros anteriores análisis semanales publicados en TalCual:

http://www.conflictove.org.ve/category/conflictos-talcual

http://www.conflictove.org.ve/analisis-y-opinion/analisis-del-observatorio-venezolano-de-conflictividad-social-y-conflictove-represion-y-paramilitarismo-articulo-de-marco-a-ponce-y-mikel-las-heras.html